La «estrategia del amor» de los Caballeros de Malta

Juan Pablo II recibe a la peregrinación jubilar de la Orden Soberana

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CIUDAD DEL VATICANO, 19 oct (ZENIT.org).- Juan Pablo II constató la «estrategia del amor» de los Caballeros de Malta aplicada en hospitales, leproserías, campos de refugiados, casas para niños..., al recibir esta mañana a los Caballeros y Damas que celebraban en Roma su peregrinación jubilar.



Venían acompañados por sus familias y por los voluntarios que les asisten en su obra de caridad en los cinco continentes. La basílica de San Pedro del Vaticano, donde tuvo lugar la audiencia, estaba llena hasta los topes.

Tras recibir el saludo de obediencia filial del Gran Maestre, Frey Andrew Bertie, el Santo Padre reconoció la obra de caridad cristiana que promueve esta Orden Militar y Soberana: «Son iniciativas que constituyen un válido aliento y casi un modelo para cuantos desean contribuir con sus esfuerzos a realizar un mundo nuevo, capaz de restituir dignidad y de dar esperanza a quien vive oprimido por modernas formas de esclavitud y está herido en el cuerpo y en el espíritu».

«Gracias a esta noble batalla por la defensa y valoración del hombre, misión a la que se dedica desde hace siglos vuestra Orden --añadió el pontífice--, habéis podido alzar el estandarte del amor en muchas partes de los cinco continentes, donde la enfermedad y la pobreza humillan a la persona y, por desgracia, ponen insidias para el futuro».

Por último, el Papa deseó que la peregrinación jubilar sirva para que toda la Orden de Malta viva más intensamente su testimonio del evangelio de la caridad, con estructuras que se conviertan en «luminosas avanzadillas de la civilización del amor y realizaciones eficaces de la doctrina social de la Iglesia».

La Soberana Orden Militar de Malta está presente en más de cien países de todos los continentes. Sus actividades humanitarias y caritativas se concentran en la gestión de unos cien hospitales, así como de numerosos centros sanitarios, la creación y dirección de campos de refugiados, hospitales de campaña, distribución de medicinas y bienes de primera necesidad (Cf. «Jubileo de la Orden de Malta en Roma»).

Dirigen, además, leproserías y centros de asistencia a enfermos terminales. Los miembros de la Orden son unos 10 mil y los voluntarios unos 80 mil.

Antes del encuentro con el Papa, el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano, había concelebrado en latín la eucaristía jubilar de los Caballeros de Malta, junto a otros purpurados, obispos y capellanes de la Orden.

En la homilía, el secretario de Estado comentó la quinta Bienaventuranza del Evangelio: «Bienaventurados los misericordiosos, pues alcanzarán misericordia», definida como un faro que desde hace nueve siglos ilumina el camino de los Caballeros de Malta.

«¡Cuántos hermanos y hermanas vuestros, al aliviar los sufrimientos materiales y espirituales del prójimo necesitado, han demostrado la ternura de Dios que dirige su mirada misericordiosa a los pobres, a los afligidos! --afirmó el cardenal italiano--. A vosotros se os pide continuar por este camino, para que siga brillando en el mundo la bondad del Señor».

La Orden de Malta es un fenómeno único en la historia de la Iglesia, pues es una organización católica que, sin embargo, cuenta además con soberanía nacional, como cualquier Estado. En este sentido, es reconocida por 85 países y es observador permanente ante las Naciones Unidas.

Para más información sobre los Caballeros de Malta puede consultar la página web http://www.smominfo.org