«La fe es alegría y por ello crea belleza», explica el Papa

Explica al presentar la figura del escritor Romano el Meloda

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 20 mayo 2008 (ZENIT.org).- Para Benedicto XVI las bellezas surgidas a través de la historia de la cultura cristiana no son algo del pasado, sino que siguen vivas en la medida en que uno se acerca a ellas con fe.

Así lo explicó este miércoles al recibir a más de ocho mil peregrinos en el Aula Pablo VI del Vaticano. Otros muchos habían saludado antes al Papa en la Basílica vaticana, pues la fuerte lluvia impidió que el encuentro tuviera lugar en la Plaza de San Pedro.

«La fe es amor y por ello crea poesía y crea música. La fe es alegría y por ello crea belleza», afirmó.

En el semanal encuentro con los fieles el Papa continuó presentando a figuras que han hecho la historia de la Iglesia. En esta ocasión, habló de Romano el Meloda, escritor, poeta y teólogo, que vivió entre los siglos V y VI, cuyos cantos rezuman «humanidad palpitante, ardor de fe, profunda humildad».

«Este gran poeta y compositor nos recuerda todo el tesoro de la cultura cristiana, nacida de la fe, nacida del corazón que se ha encontrado con Cristo, con el Hijo de Dios», dijo.

Hablando de Romano, quien nació en la actual Siria, y vivió buena parte de su existencia en Beirut y Constantinopla, mostró cómo «de este contacto del corazón con la Verdad, que es Amor, nace la cultura, toda la gran cultura cristiana».

«Y si la fe sigue viva, esta herencia cultural tampoco muere, sino que sigue estando viva y presente».

«Los iconos siguen hablando hoy al corazón de los creyentes, no son cosas del pasado», subrayó.

«Las catedrales no son monumentos medievales, sino casas de vida, donde nos sentimos 'en casa': donde encontramos a Dios y nos encontramos los unos con los otros·.

«Tampoco la gran música --el gregoriano o Bach o Mozart-- es algo del pasado, sino que vive en la vitalidad de la liturgia y de nuestra fe», aseguró.

«Si la fe está viva, la cultura cristiana no se queda en algo 'pasado', sino que sigue viva y presente», recalcó.

«Creatividad, innovación, cántico nuevo, cultura nueva y presencia de toda la herencia cultural en la vitalidad de la fe no se excluyen, sino que son una sola realidad: son presencia de la belleza de Dios y de la alegría de ser hijos suyos», concluyó el Papa.