La fructífera labor de un nuncio

Monseñor Bernardini deja Argentina por Italia y San Marino

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ROMA, martes 15 noviembre 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha nombrado –informa este martes la Santa Sede- nuncio apostólico enItalia y en la República de San Marino a monseñor Adriano Bernardini, arzobispo titular de Faleri, hasta ahora nuncio en Argentina.Monseñor Adriano Bernardini, de 69 años, representa al papa en el país americano desde el 26 de abril de 2003.

El nuncio permanecerá en Argentina hasta después del 10 de diciembre, fecha en que Cristina Fernández de Kirchner asumirá su segundo mandato presidencial.

La representación pontificia quedará, interinamente, a cargo de monseñor Robert Murphy, en carácter de encargado de negocios de la nunciatura apostólica.

El arzobispo Adriano Bernardini nació en Pian de Mileto, provincia de Pesaro-Urbino, Italia, en 1942. Fue ordenado sacerdote por la diócesis de Roma en 1968, tras obtener el grado de bachiller en Filosofía y el doctorado en Teología por la Universidad Pontificia Lateranense. Fue formador y procurador del Seminario Pontificio Lateranense de Roma, de 1968 a 1970.

Ingresó en el Servicio Diplomático de la Santa Sede en 1973, tras estudiar en la Academia Pontificia Eclesiástica, en la que se doctoró.

Desde entonces, paso por una variedad de nunciaturas en diversos contienentes hasta recalar en la República Argentina.

Según la agencia AICA, han sido más de ocho intensos y fructíferos años: “De carácter afable y bondadoso, pero no exento de firmeza en la ortodoxia doctrinal y en la defensa de la figura del Santo Padre, su franqueza en la exposición y tratamiento de ciertas situaciones eclesiales necesitadas de corrección, se adivina en algunas homilías que trascendieron las fronteras del país”, afirma.

Deja a la Iglesia en la Argentina “el recuerdo de un nuncio sumamente inquieto y muy viajero. Pocos argentinos conocen el país como él, ya que en sus más de ocho años de residencia recorrió la Argentina hacia todos los puntos cardinales, visitando las casi 70 diócesis del país, algunas de ellas varias veces, con la preocupación de conocer in situ, como representante del Papa, la situación de la Iglesia en nuestro país”.

Durante su gestión logró que se erigieran dos nuevas circunscripciones eclesiásticas: la prelatura de Esquel en la provincia del Chubut, y la diócesis de Oberá en la provincia de Misiones.

Desde marzo de 2004, en que fue designado monseñor Adolfo Armando Uriona obispo de Añatuya, hasta el reciente nombramiento de monseñor Gustavo Gabriel Zurbriggen como obispo coadjutor de la prelatura de Deán Funes, fueron 35 los nuevos obispos nombrados por su gestión en diversas diócesis del país.