La Fundación «Sendero para la Paz» galardona a los Caballeros de Malta

Institución de la Misión de la Santa Sede ante las Naciones Unidas

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NUEVA YORK, 14 nov (ZENIT.org).- La sede de las Naciones Unidas de Nueva York se convirtió ayer en el escenario de la ceremonia en la que el «embajador» de Juan Pablo II ante esta institución entregó el premio «Campeón de la Paz» a tres asociaciones estadounidenses de los Caballeros de Malta



El premio, asignado por la Fundación «Sendero para la Paz» («Path to Peace»), institución que depende de la Misión de la Santa Sede en la ONU, dirigida por el arzobispo Renato Martino, se entrega a las instituciones comprometidas a favor de la concordia y de la asistencia de los más débiles.

En el encuentro participó el cardenal Pío Laghi, cardenal patrón de los Caballeros de Malta y ex nuncio apostólico en Estados Unidos.

«A pesar de que en muchas áreas del mundo, las guerras, las enfermedades, las opresiones y dolores de todo género afligen a la familia humana, el testimonio de estos hijos e hijas de Dios nos demuestran que no es vano esperar», explicó monseñor Martino, nuncio apostólico en el palacio de cristal de la ONU en Nueva York.

Al recibir el reconocimiento, el Gran Maestro de la Orden Soberana de Malta, Frey Andrew Bertie, recordó que la oración cotidiana de los miembros concluye con la invocación para tener la fuerza de defender la gloria de Dios, la paz y los hombres más débiles.

Este premio, concluyó Bertie, representa un estímulo para continuar con esta misión.

La Orden Soberana de Malta (http://www.smominfo.org) está presente en más de cien países de todos los continentes. Su acción humanitaria comprende más de cien hospitales y miles de ambulatorios. En los últimos años, ha incrementado su asistencia a las personas víctimas de las calamidades naturales y de los conflictos bélicos, creando centros de acogida de refugiados, hospitales de campaña, distribuyendo medicinas y primeros auxilios.

La Orden Soberana Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén (este era su nombre original) fue creada en 1099 para acoger a los peregrinos y enfermos de Jerusalén y cuenta con el reconocimiento de nación soberana por parte de 85 Estados. Es observador permanente ante las Naciones Unidas, al igual que Suiza o la Santa Sede.

En la ceremonia, monseñor Martino hizo también entrega de los premios «Servidor de la paz» que la Fundación asigna a los individuos que se han distinguido en la promoción de la concordia y fraternidad.

Los galardonados han sido el embajador argentino Esteban Juan Caselli; la presidenta del Comité Nacional de Estados Unidos para el Derecho a la Vida, Wanda Franz; el activista católico Edward Ochylski; el alcalde de la ciudad salvadoreña de Zaragoza, José Isidro Rodríguez; el fundador de «Socorro amigo», Giuseppe Salvatore Satriano.

El Premio a la memoria fue asignado a las religiosas Erminia Cazzaniga y Celeste Pinto de Carvalho, asesinadas en Timor Oriental mientras trataban de ayudar a víctimas del conflicto que estalló el año pasado en la isla asiática.

La Fundación «Sendero para la Paz» ofrece seminarios y encuentros en la Sede de las Naciones Unidas sobre la doctrina social de la Iglesia, cuestiones éticas y derechos humanos. Está comprometida además con programas humanitarios, como la asistencia pastoral y material de los refugiados en Asia y Oriente Medio, y proyectos a favor de niños afectados por el sida en África.