La gente le pide hoy a la Iglesia: ¡Queremos ver a Jesús!

Diálogo con José H. Prado Flores, director de la Escuela de Evangelización San Andrés

Roma, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 2504 hits

En estos tiempos de Nueva Evangelización es bueno ver cómo trabajan otros, y mejor aún contagiarse de su entusiasmo y convicciones. Así lo consideró la Secretaría del Sínodo de los Obispos cuando en su reciente XIII Asamblea General Ordinaria invitó a un grupo de especialistas en diferentes campos y realidades apostólicas.

Entre estos estuvo el laico mexicano José H. Prado Flores, fundador y director de la Escuela Internacional de Evangelización San Andrés, quien fue uno de los primeros que respondió al llamado del beato Juan Pablo II a la Nueva Evangelización, allá por los años ochenta.

Y es así que desde hace casi 30 años, viene viajando con su equipo por el mundo para animar a pastores y comunidades a que evangelicen como en los buenos tiempos... Este periodista de ZENIT volvió a encontrarse con él después de veintidós años y lo entrevistó para bien de los lectores.

Usted ha venido trabajando cerca de treinta años por la Nueva Evangelización… ¿Cree que esta “novedad” ya se ha comprendido en la Iglesia?

--José Prado: Diría que es un proceso. Vamos caminando, a veces me parece muy lentamente, porque el secreto de la Nueva Evangelización es la “vieja” evangelización, la evangelización de los tiempos apostólicos. ¿Qué dice san Lucas en Hechos 4,33? Que los apóstoles daban testimonio de la Resurrección del Señor Jesús con gran poder. Y esa es la Nueva Evangelización, dar testimonio del Señor Jesús con la dynamis del Espíritu Santo. Por lo que es un camino que nunca termina, que siempre hay más y más, y se van descubriendo nuevas cosas. Yo hoy, no soy el mismo de hace diez o treinta años --espero que sea mejor- pero siempre estoy descubriendo cosas nuevas, siempre hay un camino diferente.

En lo específico, ¿qué ha descubierto en los últimos tiempos, pero que al inicio lo veía diferente?

--José Prado: Yo tengo algo así como dos rieles de un tren… Uno de ellos es la Palabra de Dios, que en la Iglesia católica aún está muy ausente, que no la usamos, porque aún no tenemos mentalidad bíblica. Por ejemplo, en las conferencias, en los congresos casi no se lleva, no se usa y esa es la fuerza de la Nueva Evangelización, la Palabra de Dios.

¿Y el otro riel?

--José Prado: Lo segundo es el Kerigma, el primer anuncio, que lo dejamos en las manos de nuestros hermanos evangélicos desde la Contrarreforma y nosotros nos encasillamos en el sacramentalismo, en lo devocional y demás. Todo eso es bueno cuando hay Palabra, pero un sacramento sin Palabra es sacramentalismo, o un bautismo sin evangelización, es un rito simplemente. Entonces para mí, la meta no es bautizar, sino que la gente reciba sacramentos porque ya ha sido evangelizada, y así se alimente de la vida sacramental para que perservere hasta el fin.

¿Podría explicármelo mejor?

--José Prado: Te cuento una historia. En la provincia de Alberta en Canadá, la gente emigraba, los jóvenes estudiaban en otro lugar, no había trabajo. Y un día descubrieron que había petróleo debajo de la tierra y se volvió la provincia más rica de Canadá. Y yo pregunto, ¿cuál es el petróleo de mi Iglesia que tal vez lo tenemos escondido y que no lo usamos? Para mí es la Palabra.

¿A qué atribuye que en la Iglesia no se use la biblia como se debe?

--José Prado: Te cuento mi experiencia. Yo estudié biblia, yo daba cursos de biblia, de lenguas bíblicas, pero todo lo tenía en la cabeza. Hasta que un día, el Espíritu Santo me reveló la Palabra, entonces la amé y la comencé a tener dentro de mi corazón, y ya luego, de la abundancia del corazón habla la boca. El secreto aquí es el Espíritu Santo, y si tenemos el Espíritu Santo, que fue el que inspiró la Palabra, esa palabra va a ser poderosa.

¿Por allí está la causa del abandono de los católicos hacia otras confesiones, o a la indiferencia?

--José Prado: Bueno, en el mejor de los casos se van a grupos religiosos nuevos, a otras Iglesias cristianas. Es una tristeza, y es por que tal vez nosotros no les damos lo más rico que tenemos que es a Jesús. Hay un pasaje del evangelio de san Juan, en que los griegos le dijeron a Felipe: “¡Queremos ver a Jesús!”. Eso es lo que la gente quiere ver, eso es lo que la gente no rechaza, nadie te rechaza a Jesús, pero hay que presentárselo. Porque a veces presentamos nuestra estructura, nuestra moral, nuestras obligaciones, leyes o ritos. No, ¡primero preséntales a Jesús!, y lo demás caerá por su propio peso.

En una conferencia reciente, usted dijo que en el “Atrio de los Gentiles”, también veía a algunos presbíteros ¿a qué se refería?

--José Prado: Bueno, eso se lo dije al cardenal Ravasi allí presente, que tiene ese trabajo. Es que a mi parecer, hay muchos presbíteros que no creen todavían en Jesús como único Salvador, el verdadero Señor, el Mesías que está vivo, y que da el Espíritu Santo. Algunos no lo han experimentado todavía. Quizás lo saben, yo también lo sabía; lo tienen en la cabeza, yo también lo tuve en la cabeza y te citaba los textos bíblicos hasta en griego y en hebreo, pero no lo tenía en el corazón, porque eso es obra del Espíritu Santo.

También en el pasado Sínodo de la Nueva Evangelización, dijo que no veía a los sinodales con su biblia bajo el brazo...

--José Prado: Bueno sí, dije que habíamos perdido la Palabra desde hace muchos siglos, y que no se usa. Por lo que pregunté, ¿cuantos padres sinodales traen su biblia? Porque es un buen signo, ya que de la abundancia del corazón habla la boca... ¿O cuántos hablaban con textos o citas bíblicas? Fue así que quise cuestionar a mi Iglesia, que es cuestionarme a mí mismo; yo no acuso a nadie, no tengo por qué, no tengo autoridad para ello. Pero sí veo la gran ausencia de la Palabra.

Ustedes tienen una iniciativa concreta para impulsar este esfuerzo, que es la Escuela de San Andrés. ¿En qué centran su propuesta?

--José Prado: La centramos en formar nuevos evangelizadores para la Nueva Evangelización. Y un evangelizador no es solo el que evangeliza, sino es el que forma evangelizadores y aun más, el que forma a formadores de evangelizadores, a esto es lo que llamamos el factor multiplicador.

¿Y por qué lleva el nombre del apóstol?

--José Prado:Se llama San Andrés, porque Andrés fue a buscar a otro, su hermano Simón, para llevárselo a Jesús y no para llevárselo detrás de sí mismo. Entonces, nosotros buscamos “pedros” que sirvan, amen y prediquen a Jesús. Este es nuestro ideal, nuestro sueño, y hemos encontrado muchos “pedros” que están predicando, están evangelizando, que están amando a Jesús más y mejor que nosotros mismos.

¿En qué se centra el programa?

--José Prado: Tenemos un programa de formación con una metodología muy sencilla, en que nuestro lema es "A evangelizar se aprende evangelizando”, y no sentado escuchando a un gran maestro. Nosotros decimos: "¡Sal a evangelizar!".

¿Ustedes pueden acudir al pedido de diócesis y comunidades?

--José Prado: Sí, cuando nos invitan vamos, porque no nos entrometemos en una estructura si no nos lo piden. Ya si quieren todo el programa nos va a llevar algunos años. No más te digo que nuestro programa no es permanente, en el sentido de que te doy un curso, te doy el segundo, pero si tú no lo reproduces no te doy el tercero, porque así estoy perdiendo el tiempo. Ya que tú aprendes no cuando recibes, sino cuando lo das.

O sea que si no se hace la tarea no se sigue, ¿algo así?

--José Prado: Hay algunos lugares donde decidimos no regresar, y mejor vamos a invertir donde la gente sí reproduce los cursos. Por eso esto es una formación lenta, como el buen café que se hace lentamente; porque la evangelización no es un café instantáneo, sino es un buen café.

¿Cómo resumir en una idea final lo que debe hacer el cristiano en la Nueva Evangelización?

--José Prado: Hasta que no estés enamorado de Jesucristo, evangeliza. Porque si no, vas a hacer propaganda, vas a transmitir teoría, moralismo. Pero si Jesús está en tu corazón, vas a a ser testigo de Jesús muerto y resucitado; por eso lo primero es que tengas la experiencia, que seas testigo y que no solo hagas propaganda.

Es otro esquema, que realmente se ve muy poco…

--José Prado: Eso es lo que quiero, que mi Iglesia católica sea testigo, que dé testimonio con gran poder de la resurrección de Jesús. Y que no sea como Pablo en el areópago, que habló de la resurrección, pero no habló del Resucitado, y por eso fracasó… Y mi Iglesia, cuando hace doctrina y solo teoría de la resurrección, sin presentar al Resucitado, está traicionando al mundo que te dice: ¡queremos ver a Jesús!

Para conocer más: www.evangelizacion.com