La Iglesia aplaude la absolución de la nigeriana condenada a la lapidación

Declaraciones del arzobispo de Lagos, monseñor Anthony Olubunmi Okogie

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LAGOS, 25 marzo 2002 (ZENIT.org).- El arzobispo de Lagos ha exultado al recibir la noticia de que Safiya Husseini, la nigeriana de 35 años condenada a la lapidación por adulterio, ha sido absuelta este lunes por una Corte de Apelación del Estado de Sokoto.



«Doy gracias al Señor porque Safiya ahora está libre. Es una victoria contra la "sharia", la ley islámica», ha exclamado monseñor Anthony Olubunmi Okogie, en declaraciones a la agencia misionera Misna.

«Nos esperábamos una sentencia así. Me alegro, pues esta mujer había sido acusada injustamente», añade el prelado.

El juez Mohammed Tambari-Uthman, juez principal de la Corte de Apelación islámica, asistido por tres jueces hombres, motivó la decisión judicial explicando que el proceso contra la mujer había violado procedimientos legales propios de la «sharia».

«El primer tribunal que la condenó no siguió el procedimiento apropiado. Y el informe de la policía no ha ofrecido todas las informaciones necesarias sobre el delito», afirma.

«Es indispensable que un juez ofrezca las explicaciones completas a la acusada sobre lo que se le reprocha, algo que no se ha hecho», afirmó.

Monseñor Okogie se había declarado en días pasados dispuesto a sustituir a la mujer condenada a la lapidación, en caso de que se confirmara la sentencia capital.

«Todos los que han acusado a esta mujer tendrán que responder ahora ante la propia conciencia e implorar el perdón de Dios --añade el arzobispo--. Pero tendrán que pedir también perdón a Safiya».

El pastor de la arquidiócesis de Lagos repite sus críticas contra la aplicación de la ley islámica en su país: «Estoy totalmente de acuerdo con el Gobierno nigeriano, que ha definido la "sharia" inconstitucional».

«No podemos vivir en una nación que aplica dos leyes diversas, una para los musulmanes y otra para los demás ciudadanos», aclara Okogie.

La paz estable y duradera, subraya el arzobispo, «se alcanza sólo con una efectiva igualdad ante la ley».

Desde hace tiempo, la Conferencia Episcopal de Nigeria ha pedido el respeto del artículo 10 de la Constitución federal nigeriana sobre la laicidad del Estado. El Gobierno, afirman los obispos, debe proteger los derechos de todos los ciudadanos y ser imparcial con respecto a todas las religiones.

«Ahora Safyia debe alegrarse con nosotros y hacer todo lo posible para vivir bien», concluye monseñor Okogie.

Este mismo lunes, se supo por fuentes oficiales que en Bakori, en el estado nigeriano vecino de Katsina, un tribunal islámico condenó el viernes a otra mujer Amina Lawal, de 35 años, a la lapidación por adulterio, después de haber reconocido que ha tenido un hijo estando divorciada.