La Iglesia católica relanza su labor de ayuda en Yugoslavia

Visita del presidente de «Cor Unum» a Belgrado

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CIUDAD DEL VATICANO, 3 junio 2001 (ZENIT.org).- La Iglesia católica quiere relanzar su labor de ayuda y caridad en Yugoslavia en estos momentos en los que el país ha abrazado la vía de la democracia y necesita apoyo para su reconstrucción, tras las guerras provocadas por el régimen de Slobodan Milosevic.



Del 4 al 5 de junio próximos, el arzobispo alemán Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», organismo encargado de promover iniciativas de caridad de la Sede Apostólica, visitará Belgrado para «dar un nuevo impulso a la acción de la Iglesia católica en los campos de la asistencia, la educación, la sanidad y el desarrollo social» en Yugoslavia, según explica un comunicado oficial distribuido por la Sala de Prensa de la Santa Sede.

Durante su visita, que tiene lugar a petición de los obispos católicos de Yugoslavia, monseñor Cordes se encontrará con el primer ministro Zoran Djindjic para estudiar las posibilidades de colaboración orientadas «al restablecimiento de la convivencia pacífica en el país», objetivo al que pueden contribuir significativamente las obras de caridad, continúa explicando el comunicado de prensa emanado por «Cor Unum».

Además, el arzobispo alemán se encontrará con los obispos y las organizaciones católicas de ayuda presentes en Yugoslavia.

Monseñor Cordes ya había visitado en dos ocasiones Albania, Macedonia y Kosovo, en los sangrientos meses de 1999, por petición expresa de Juan Pablo II, con el objetivo de contribuir a la creación del «corredor humanitario» que tenía por objetivo afrontar las primeras emergencias causadas por la guerra de Kosovo.

«La Santa Sede --explica el comunicado de prensa--, junto con toda la Iglesia no ha dejado nunca de atender las necesidades de los habitantes de Serbia y Montenegro con el envío de ayudas materiales y especialmente de personas que, en colaboración con las poblaciones locales, han comenzado la reconstrucción. Entre las organizaciones católicas más comprometidas en este sentido se encuentra la Cáritas Italiana».