La Iglesia condena la masacre de Petén (Guatemala)

Monseñor Fiandri pide “soluciones de fondo” a la crisis de esta región

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CIUDAD FLORES, viernes 20 de mayo de 2011 (ZENIT.orgEl Observador).- Mediante un comunicado del vicariato apostólico de Petén, en Guatemala, el obispo vicario de esta región, monseñor Mario Fiandri, junto con la Asamblea de Formación, han hecho sentir la palabra de la Iglesia católica sobre la masacre de 27 personas en la finca “Los Cocos”, del Municipio de La Libertad en la provincia del Petén.

Los cuerpos de 27 jornaleros fueron descubiertos en la finca el pasado domingo, acribillados a balazos y decapitados, y la masacre se atribuye a un grupo de narcotraficantes que se denominado “los zetas”, con base en México.

Tras manifestar el “profundo horror y rechazo, indignación y vergüenza” que siente la Iglesia por la masacre”, monseñor Fiandri y la Asamblea de Formación del vicariato de Petén, han hecho una petición de cuatro puntos, “a la luz de la fe cristiana y del sentido común”:

En primer lugar piden que las autoridades guatemaltecas investiguen los hechos y castiguen a los culpables. Asimismo, “que el estado de sitio –ratificado por el Congreso—se aplique, correctamente, en el marco de la Ley”.  También piden que la Oficina de Guatemala del la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos “pueda vigilar dicho estado de sitio como ya lo hizo en la Alta Verapaz”.

La segunda petición es que no se busquen soluciones simplistas “sino que se toquen las raíces estructurales y profundas que tienen a Petén y a su pueblo en esta situación tan difícil”. Los miembros del vicariato de Petén exigen “soluciones de fondo y permanentes, por la vía del diálogo constructivo y la participación ciudadana”.

Que la población de Petén no entre en crisis y que conserve “la mayor cordura, serenidad y responsabilidad posibles”, afirma el comunicado.  En palabras de monseñor Fiandri, “es necesaria la unión de todos y la colaboración con las fuerzas del orden público, así como la denuncia de cualquier abuso”.

Finalmente, conminan a los “autores intelectuales y materiales de esta horrenda masacre y de todas las violencias y las muertes diarias que provocan tanto sufrimiento a nuestro pueblo, que cesen de matar, y busquen y vuelvan a encontrar la imagen de Dios que tienen grabada en su corazón y que lleguen al arrepentimiento y a la conversión, recordando el mandamiento que Dios ha dado una vez y que vale para siempre: ¡No matarás!”.

Al finalizar el comunicado, monseñor Fiandri y la Asamblea de Formación proponen a la población de Petén, “como signo de repudio al mal y de la esperanza de la victoria del bien” poner en cada casa, automóvil o incluso en las solapas, un lazo, listo o moña de color blanco. 

De igual forma hacen una invitación especial a los fieles católicos a llevar a cabo una campaña de oración por la paz en Petén durante lo que resta del mes de mayo “con las tradicionales devociones y súplicas a la Virgen María y con la oración en familia, superando toda tentación al miedo y al aislamiento, y manteniéndonos unidos y firmes en la vivencia y el compromiso de la fe”.