La Iglesia considera “inconcebible” el nivel de violencia en El Salvador

Según monseñor Escobar, el aumento de penas a menores no basta

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SAN SALVADOR, lunes 15 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, consideró este domingo “inconcebible” el nivel de violencia que está sufriendo El Salvador.

En una rueda de prensa, el arzobispo afirmó que “inconcebible, increíble” que se estén dando matanzas como las ocurridas en Suchitoto y Tonacatepeque, y que se esté desmembrando a las personas, en referencia a hallazgos de bolsas con restos humanos en varios puntos de la capital.

El pasado 2 de febrero, siete supuestos pandilleros de la “Mara 18” fueron acribillados por un grupo de desconocidos en un río próximo a la ciudad de Suchitoto (norte), mientras que la noche del 6 de febrero otro grupo armado asesinó a cinco personas en un restaurante de la localidad de Tonacatepeque (centro).

“Como cristianos no podemos admitir esto, lo repudiamos, y es esta la causa por la que vale la pena que la sociedad entera y unida al gobierno busque la solución al problema de la violencia”, añadió.

El arzobispo indicó que “vale la pena que la sociedad entera unida al Gobierno busque la solución al problema de la violencia, de lo contrario, que Dios no lo permita, vamos a ver sucumbir a esta sociedad”.

Considera que hace falta una alianza entre población, sectores y gobierno. “Esto es grave, estamos preocupados y qué podemos hacer esa es la pregunta lo que yo digo es que primero pidamos al Señor y que nos unamos todos en oración”, subrayó.

Monseñor Escobar Alas aseveró que la Iglesia está preocupada por los altos índices de delincuencia, sobre todo en la forma en que se han realizado las últimas matanzas.

“Estamos preocupados, los señor obispos han sido muy claros y ponen su énfasis por la preocupación de la violencia que estamos viviendo”, expresó.

Para el arzobispo, el decreto que aprobó el jueves pasado la Asamblea Legislativa para aumentar las penas a los menores infractores de 7 a 15 años, no basta.

“Yo no diría que es bueno, que es malo, dejaría esto a los analistas técnicos, pero sí pensaría que aunque sea una medida buena no basta, que hace falta que a esta medida también se unan planes de promoción de los jóvenes, de ayuda, de rehabilitación, que tengan una alternativa positiva”, opinó ayer el prelado católico.

De ahí que recomendó al Parlamento conocer experiencias de otros países en esa materia: “Es conveniente que se tenga en cuenta la experiencia de otros países que han penado como adultos a los menores infractores. En jurisprudencia el ejemplo anterior cuenta bastante”.

“Pensaría que cuando los señores diputados toman esta decisión por consenso están atendiendo a un clamor bastante generalizado de la población y que no lo hacen con interés partidista sino por el bien de la nación, porque lo toman por consenso”, dijo.

El Salvador cerró 2009 con un total de 4.365 homicidios, un promedio de 12 al día, y una cifra de violencia social no registrada por lo menos en los años posteriores a la guerra civil, que concluyó en 1992. Este año, según cifras policiales, el promedio de muertes violentas diarias aumentó a 13.