La Iglesia en España espera y apoya al Papa Benedicto XVI

Afirmó el cardenal Rouco en la apertura de la Asamblea Episcopal

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MADRID, jueves 22 de abril de 2010 (ZENIT.org).- En su discurso de apertura de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Antonio María Rouco Varela se refirió a los próximos viajes de Benedicto XVI a España y su significado. Expresó la unión de los obispos al Papa en este momento de dificultad por los casos de abusos a menores y prometió medidas de prevención. Recordó a los nuevos beatos y santos españoles. Y anunció el contenido de los trabajos de esta reunión.

Refiriéndose al próximo viaje de Benedicto XVI a Santiago de Compostela el próximo 6 de noviembre afirmó: “Benedicto XVI ha dicho que viaja a Santiago como un peregrino más. Pero es la primera vez que el Papa viene a Santiago con motivo de un Año Santo, lo que contribuirá, sin duda, a reavivar la conciencia del sentido jacobeo de nuestra historia eclesial y aun general. España, en efecto, no se entiende sin Santiago y sin la tradición jacobea”.

El 7 de noviembre, Benedicto XVI consagrará en Barcelona el templo expiatorio de la Sagrada Familia, obra cumbre de un genial arquitecto: el siervo de Dios Antonio Gaudí (1852-1926). El cardenal Rouco afirmó que “avanzan a buen ritmo los trabajos”.

“La consagración de la Sagrada Familia por el Papa nos permitirá –afirmó--, pues, reflexionar sobre aspectos de gran relevancia para el hoy de nuestra Iglesia. Desde el punto de vista de la doctrina social de la Iglesia, nos evoca la necesidad de seguir proponiendo la concepción natural y cristiana del matrimonio y de la familia como base de la convivencia social justa, ya que ella es el ámbito en el que la persona debe ser convocada a la vida y el que le permite configurar su identidad personal de modo conforme a su dignidad y a las correspondientes exigencias psicológicas y educativas”.

El cardenal Rouco hizo memoria de una historia de ya casi treinta años de viajes pontificios que “conviene rememorar para situarnos mejor ante un acontecimiento de tanta relevancia”.

Recordó que precisamente este lunes se conmemoró el quinto aniversario del pontificado de Benedicto XVI: “Damos gracias a Dios, que ha querido llamar a la Cátedra de Pedro a un hombre entregado al servicio de la Iglesia de un modo tan clarividente y generoso”.

“Nos duelen en el alma los graves pecados y delitos cometidos por algunos hermanos en el sacerdocio y por algunos religiosos que han abusado de menores traicionando la confianza depositada en ellos por la Iglesia y por la sociedad. También han actuado así algunos laicos con cargos eclesiales. Deben ciertamente responder de sus actos ante Dios y ante la justicia humana”, afirmó.

“Nosotros, como otros episcopados, hemos puesto y, según las necesidades, pondremos con más cuidado los medios adecuados para prevenir y corregir casos de ese tipo, de modo que nadie pueda pensar que sea compatible el servicio sacerdotal o la vida consagrada con la comisión de tales crímenes. Es intolerable faltar tan gravemente a la castidad, a la justicia y a la caridad abusando de una autoridad que debería haber sido puesta precisamente al servicio de esas virtudes y del testimonio del amor de Dios, del que ellas dimanan”, puntualizó.

Al mismo tiempo, añadió, “los obispos españoles estamos con Benedicto XVI. También está con él la inmensa mayoría del pueblo fiel. Se ha intentado manchar su figura para hacer creer a la gente que los abusos han sido frecuentes entre los sacerdotes y los religiosos, y sin que los obispos o el Papa actuasen debidamente”.

Y señaló que precisamente debemos a este Papa “las disposiciones encaminadas a prevenir y corregir abusos en el campo mencionado y en otros ámbitos de la vida de la Iglesia”.

Recordó que “la Iglesia ha sido bendecida en España con una pléyade de figuras de grandes santos que jalonan su historia bimilenaria”. Hizo memoria de los últimos beatificados y canonizadosy de los que lo serán en fecha próxima.

Sobre los trabajos de esta Asamblea, anunció que se aprobará un mensaje al pueblo de Dios con motivo de la próxima celebración del X Congreso Eucarístico Nacional, que tendrá lugar en Toledo del 27 al 30 de mayo.

Los obispos continuarán la reflexión sobre su servicio de magisterio y acompañamiento pastoral en estos tiempos de crisis económica, “que tanto preocupa a los pastores de la Iglesia por sus implicaciones morales y por sus consecuencias para la vida cotidiana de muchos hermanos, como tuvimos ocasión de manifestar en la Declaración publicada en noviembre pasado”.


Deteniéndose en el tema de la familia, señaló que “no parece que la situación haya mejorado entre nosotros. Por el contrario, pronto se cumplirán cinco años de la nueva regulación del matrimonio en el Código Civil, que ha dejado de reconocer y de proteger al matrimonio en su especificidad propia en cuanto consorcio de vida entre un varón y una mujer. Y todavía no ha entrado en vigor, pero ha sido recientemente aprobada una nueva ‘ley del aborto’ que, en la práctica, deja sin protección legal la vida de los que van a nacer y, por tanto, supone un retroceso muy grave hacia el abismo de la cultura de la muerte”.

Así mismo revisarán la situación de la enseñanza de la Religión y moral católica: los problemas persistentes en su estatuto académico y algunas medidas encaminadas a la mejora de la formación de los profesores. Tratarán diversas cuestiones prácticas de la pastoral parroquial y estudiarán la traducción de la tercera edición del Misal Romano.

Por Nieves San Martín