La Iglesia en Estados Unidos recoge donaciones para Europa del Este

Para ayudar a los católicos de los antiguos países comunistas

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WASHINGTON, D.C., martes 15 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- La Iglesia en los Estados Unidos llevará a cabo una recogida de donativos el próximo 9 de marzo, Miércoles de Ceniza, para ayudar a los católicos del Centro y Este de Europa.

La Conferencia de Obispos de Estados Unidos está organizando la colecta en las parroquias con el tema Great Needs Remain (“Sigue habiendo grandes necesidades”) para despertar las conciencias sobre el empobrecimiento de la Iglesia en esa región.

Un comunicado de prensa de la Conferencia destacó en particular “el envejecimiento de las estructuras físicas, la financiación insuficiente y la falta de personal laico y religioso debidamente cualificado” como los retos a los que se enfrenta la Iglesia en el Centro y Este de Europa

El cardenal Justin Rigali, arzobispo de Filadelfia y presidente del Subcomité de la Conferencia de la Ayuda a la Iglesia en el Centro y Este de Europa, afirmó “nuestra ayuda es vital para el crecimiento y refuerzo de la Iglesia en esas regiones”.

El año pasado, el subcomité consiguió dar 112 becas a estudiantes de esa región con los donativos recogidos. También dio 6,3 millones de dólares para financiar 314 proyectos en 21 países.

Por ejemplo, se mandaron fondos para ayudar a reparar el sistema de calefacción de un convento de clarisas en Przasnysz, Polonia, donde 22 religiosas enfermaron gravemente a causa del frío de los severos inviernos de esa zona.

El caso de Albania

Declan Murphy, director de la recogida de donativos, contó que todavía quedaban muchas necesidades que atender en países como Albania, donde el “legado comunista” respecto a la religión y “concretamente a la Iglesia Católica” es terrible.

Murphy que viajó recientemente a Albania, informó de que “el 95% de los lugares de culto del país habían sido arrasados o convertidos para usos seculares”.

“La catedral católica de Shkoder, por ejemplo, fue degradada para ser usada como estadio deportivo”, añadió.

También afirmó lo siguiente: “el costo humano ha sido todavía peor”.

“Había 300 sacerdotes católicos en Albania el año 1944. Tras la caída del comunismo quedaban 30”.

“Actualmente la antigua comunidad católica de Albania, que data de los tiempos de san Pablo, es de nuevo un territorio de misión heroica donde los obispos y sacerdotes están trabajando duro para conseguir un renacimiento del catolicismo”, dijo. “Harán falta décadas para poder superar los daños”.