«La Iglesia está perdiendo la capacidad de crear cultura», constata el cardenal Poupard

Reflexiones del purpurado presente en la Conferencia de Aparecida

| 2125 hits

APARECIDA, jueves, 24 mayo 2007 (ZENIT.org).- El cardenal Paul Poupard ha considerado, en plenas sesiones de trabajo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que «la Iglesia está perdiendo la capacidad de crear cultura», motivo por el cual considera que los cristianos deben aprender a comunicar las razones de su esperanza.



Haciendo un balance de la cumbre eclesial, el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura y presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso informa que «se ha constatado en todas las intervenciones que nos encontramos ante una cultura mediática dominante que generalmente no está contra nosotros», sino que más bien vive como «si Dios no existiera».

En este contexto, afirmó el purpurado francés en un encuentro con periodistas, «es importante volver a encontrar la fuerza para dar razón de nuestra esperanza. Siempre con garbo»

Por tanto, dijo, el primer desafío de Aparecida es «volver a encontrar la manera de comunicar de manera positiva nuestra convicción sobre el hombre, sobre la mujer, sobre la familia, sobre el amor, sobre el sufrimiento, sobre el trabajo, sobre la sociedad».

Para ello, reconoció, es necesario tomar conciencia de que «en este momento y bajo el efecto de esta cultura dominante, la Iglesia está perdiendo la capacidad de crear cultura».

Poupard invitó a comprender en su pleno sentido «el compromiso de la Iglesia a favor de los pobres», «en el sentido amplio de la palabra, no sólo de los pobres de bienes materiales, sino también de bienes espirituales».

«Hay muchos pobres entre los jóvenes marginados que han perdido la esperanza», constató.

Pero hace falta también un gran compromiso para anunciar el Evangelio «entre una clase dominante», dijo, como la latinoamericana, en la que es común que muchas personas «estén sumergidas en una cultura positivista y materialista».

Hace falta, por tanto, «un gran esfuerzo para salir al encuentro de quienes tienen poder de decisión, ya sea en el mundo de los medios de comunicación, económico, político, cultural… En todos los sectores».