La Iglesia estadounidense critica la decisión de Obama de financiar la investigación con embriones

Se trata de “una victoria de la política sobre la ciencia”, afirma el cardenal Rigali

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WASHINGTON, D.C., martes 10 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- El presidente del Comité para Actividades Pro Vida de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, cardenal Justin Rigali, ha criticado duramente en un comunicado la última orden ejecutiva del presidente Barack Obama, que permitirá usar fondos federales, procedentes de los impuestos, para la investigación con células madre embrionarias.

El purpurado, arzobispo de Philadelphia, afirma que esta disposición “supone una triste victoria de la política sobre la ciencia y sobre la ética”.

“Esta acción es moralmente equivocada porque anima a la destrucción de vidas humanas inocentes, tratando a seres humanos vulnerables como meros productos que almacenar”.

Por otro lado, critica el cardenal Rigali, esta orden “no tiene en cuenta la opinión de millones de contribuyentes americanos, que se oponen a una investigación que requiere la eliminación de vidas humanas. Ignora, en fin, el hecho de que los medios éticamente correctos para llevar adelante la investigación con células madre y las terapias son fácilmente disponibles y necesitan más apoyo”.

El purpurado cita también una carta del 16 de enero del cardenal Francis George, presidente de la Coferencia Episcopal, en la que pedía a Obama que no tomara esta decisión, aduciendo tres razones por las que esta investigación “es inútil en estos momentos”.

En primer lugar, escribió, “la investigación sobre las potencialidades de las células madre embrionarias puede hacerse usando las líneas celulares actualmente disponibles y los centenares de líneas producidas con fondos no federales desde 2001”.

En segundo lugar, “muchos científicos piensan que los notables progresos recientes en la reprogramación de las células madre adultas -aclamada por la revista Science como descubrimiento del año- hará que las células embrionarias resulten irrelevantes para el progreso médico”.

En tercer lugar, añadía el cardenal George, “se sabe que las células madre adultas y del cordón umbilical tienen una gran versatilidad, y se usan cada vez más para curar enfermedades graves y para reconstruir órganos dañados”.

La orden del presidente Obama retira la prohibición de financiar con fondos federales este tipo de investigaciones, que había aprobado el presidente George W. Bush.