La Iglesia no pretende invadir las competencias de la autoridad civil, asegura el Papa

Al recibir en visita «ad limina apostolorum» a los obispos de la República Checa

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 18 de noviembre de 2005 (ZENIT.org).- Benedicto XVI explicó este viernes a los obispos de la República Checa que con su obra de evangelización la Iglesia respeta la esfera de competencia de la autoridad civil.



El Papa analizó la dimensión «social» que tiene la vivencia de la fe en el encuentro con los prelados de este país ex comunista, uno de los más secularizados de Europa, en el que todavía perduran algunos prejuicios sobre las relaciones Iglesia-Estado.

«La comunidad cristiana es una realidad de personas con sus propias reglas, un cuerpo viviente que, en Jesús, está en el mundo para testimoniar la fuerza del Evangelio», explicó el Santo Padre a los obispos que han venido para cumplir con su quinquenal visita «ad limina apostolorum» al obispo de Roma y a sus colaboradores.

«Se trata, por tanto, de un conjunto de hermanos y hermanas que no tienen objetivos de poder o de interés egoísta, sino que viven en la alegría de la caridad de Dios, que es Amor», añadió.

En este contexto, indicó, «el Estado no debería tener dificultades para reconocer en la Iglesia un interlocutor que no supone ningún prejuicio a sus funciones al servicio de los ciudadanos».

«De hecho --recalcó--, la Iglesia desarrolla su acción en el ámbito religioso para permitir a los creyentes que expresen su fe, sin invadir la esfera de competencia de la autoridad civil».

El obispo de Roma aclaró que la Iglesia «con su compromiso apostólico y después con su contribución caritativa, sanitaria y escolar, promueve el progreso de la sociedad en un clima de gran libertad religiosa».

«Como es sabido, la Iglesia no busca privilegios, sino sólo el poder de desempeñar su misión. Cuando se le reconoce este derecho, en realidad se beneficia toda la sociedad», dijo por último a los prelados checos.

Esta visión de la laicidad Benedicto XVI la expuso también en el mensaje que envió al presidente de la Cámara de los Diputados de la República de Italia, Pier Ferdinando Casini, con motivo de la conmemoración de los tres años (14 de noviembre de 2002) de la visita al Parlamento italiano del Papa Juan Pablo II (Cf. Zenit, 14 de noviembre de 2005).