La Iglesia no tiene nostalgia del pasado y no tiene miedo al futuro

El cardenal español Carlos Amigo Vallejo celebra en S. María de Monserrat: A pesar de la responsabilidad de ser electores hay mucha paz

Roma, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 1429 hits

Quedan solo dos días para que los cardenales electores entren en la Capilla Sixtina y comience el cónclave en el que elegirán al próximo pontífice y en este cuarto domingo de cuaresma los cardenales han podido celebrar misa en las iglesias de las que son titulares en Roma.

El cardenal español Carlos Amigo Vallejo ha celebrado la eucaristía del domingo en la iglesia de Santa María de Monserrat de los españoles. Ha iniciado su homilía cargada de esperanza diciendo: "Qué buena mañana", para aludir a este día en el que sabemos que Dios nos va a dar un nuevo pastor. Ha mencionado las palabras del apóstol Pablo para recordar que "si hemos sido reconciliados es para reconciliar, que si hemos sido perdonados es para perdonar. Si hemos recibido la fe es para llevar este amor de Jesucristo a todos". A continuación ha pedido la Señor que les ilumine en esta tarea que les corresponde llevar a cabo estos días.

"Jesús nunca te va a poner donde su brazo no te pueda sostener" ha afirmado, y ha animado a "mirar más a la mano que nos sostiene que a la dificultad que se interpone".

Haciendo mención a la parábola del hijo pródigo, lectura del Evangelio de hoy, ha recordado que el Padre de la parábola significa la Iglesia según algunos santos padres, "una Iglesia que espera, acoge, perdona y hace fiesta". Y ésta debe ser la esperanza del cristiano, el saber el que Padre espera siempre con los brazos abiertos.

Reconociendo que muchas veces hablamos de los problemas y las dificultades de la Iglesia, ha afirmado que también son tantas las posibilidades: la acción del Espíritu Santo, la gracias santificadora, el magisterio de la Iglesia, la eucaristía, la reconciliación y los demás sacramentos, la fuerza de la caridad y del amor y "cuando se trata de la justicia y del bien del hombre lo posible se hace obligatorio". Por esta razón, ha continuado, no podemos dejarnos agobiar por los problemas.

Siguiendo con esta idea ha confirmado que "la Iglesia no tiene nostalgia del pasado y no tiene miedo al futuro".  Y volviendo a la idea de la parábola del hijo pródigo ha dicho "que la casa del Padre es la casa de todos sus hijos".

La Iglesia, ha proseguido, no existe para adaptarse a unas circunstancias u otras, sino para evangelizar en cualquiera que sea la circunstancia. La Iglesia "no se inventa en cada pontificado, es la Iglesia de Jesucristo que en cada momento recibe un pastor, una Iglesia que hace fiesta por el hijo pródigo que vuelve al padre".

Para finalizar la homilía ha recordado a María, como "la Iglesia hecha madre". Y ha pedido a la Virgen que haga que les llegue el Espíritu Santo y que junto con las oraciones de los fieles, saber elegir al próximo pontífice.

En el momento de las peticiones, ha pedido por "nuestra nación, por España, para que seamos siempre fieles a la predicación que de los apóstoles, especialmente de Santiago, recibimos".

Al finalizar la eucaristía, el cardenal Amigo ha hablado a los periodistas presentes sobre el momento que el colegio cardenalicio está viviendo y ha dicho que "en medio de la gran responsabilidad que supone el ser elector del nuevo papa hay una enorme paz, el Señor estará con nosotros, nos acompaña la oración de la Iglesia y esto es una señal del Espíritu. No hay ningún tipo de angustia y lo que hay es una gran serenidad y el deseo de buscar a aquella persona que pueda servir mejor a la Iglesia". Sobre la duración del cónclave ha dicho que es "completamente imprevisible" y sobre la posible procedencia del próximo papa ha explicado que "Dios entiende todos los idiomas y conoce todos los colores de las caras" será lo "que quiera el Espíritu del Señor".