La Iglesia perseguida: nuevos ataques contra los fieles

Durante las últimas semanas los católicos y otros grupos de cristianos han sufrido agresiones en varios países del mundo. Se trata de lugares en los cuales los cristianos constituyen una pequeña minoría de la población y donde desde hace tiempo experimentan múltiples dificultades para obtener un mínimo de respeto por su libertad religiosa. A continuación informamos sobre esos hechos.

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Durante las últimas semanas los católicos y otros grupos de cristianos han sufrido agresiones en varios países del mundo. Se trata de lugares en los cuales los cristianos constituyen una pequeña minoría de la población y donde desde hace tiempo experimentan múltiples dificultades para obtener un mínimo de respeto por su libertad religiosa. A continuación informamos sobre esos hechos.


Indonesia: conflictos en las islas Molucas
Según informó la agencia “Fides” en su boletín del 28 de julio, las divisiones entre musulmanes y cristianos en las islas orientales de Indonesia han vuelto a reclamar víctimas. La agencia observa que después de los choques interreligiosos sucedidos en mayo, en la ciudad de Poso, perteneciente a la diócesis de Manado, en la provincia de Sulawesi Central, no queda ningún católico.
Asimismo todas las actividades misioneras han sido paralizadas y todas las propiedades de la iglesia y de la población cristiana han sido destruidas. El control de la ciudad se halla en manos de las milicias musulmanas, las cuales a su vez se encuentran protegidas por el ejército. Antes de que sucedieran los ataques, había en Poso 4.000 católicos aproximadamente.
Mientas tanto el 17 de julio, monseñor Petrus Canisius Mandagi, obispo de Amboina, y los reverendos Sammy Titaley y Augustinus Aesh, pastores de las iglesias protestante y evangélica en Malaku y Halmahera respectivamente, enviaron un mensaje a la Unión Europea. La delegación viajó a Europa para sensibilizar a las Instituciones Internacionales, y se mantuvieron encuentros con los representantes de la Comisión de la ONU para los Derechos Humanos en Ginebra, con los líderes de la Unión Europea en Bruselas y con los responsables de la asociación humanitaria “Christian Solidarity Worlwide” en Londres.
En su llamada, los representantes cristianos lanzaron un urgente S.O.S. a la Unión Europea. “Más de 4.000 personas han sido asesinadas y 350.000 están dispersadas en este trágico conflicto. Las Molucas, que en un tiempo fueron ejemplo de armonía religiosa en Indonesia, yacen hoy entre sus ruinas”. “Este conflicto -escriben los representantes- no tiene sus raíces en las Molucas. Ha sido originado por provocadores que actúan bajo las órdenes de los diferentes partidos políticos extremistas presentes en Indonesia”. El documento apunta además que 7.000 guerrilleros de la jihad han llegado a las Molucas, atacando pueblos cristianos, “sin alguna interferencia por parte de las fuerzas armadas”. “Al contrario: algunos elementos del ejército han participado activamente en los ataques, como es evidente en la masacre perpetrada en el pueblo de Duma el pasado mes de junio, en la cual 156 cristianos fueron asesinados cruelmente”.
Según comunicó el Centro de Crisis de la diócesis de Amboina, el número de víctimas alcanza la cifra de 750 (incluidas las 500 personas que se hundieron el 26 de junio en un ferry), además de 200 heridos y 350.000 desplazados.
Egipto: los coptos sufren más persecución
La situación de los coptos en Egipto está siendo difícil desde hace tiempo, pero a finales de julio se produjo un ulterior deterioro. Según la información publicada por el “Conservative News Service” (28/7/00), Fakhri Ayyad Mus’ad, un cristiano copto, fue asesinado a tiros y otros tres resultaron heridos mientras intentaban construir una pequeña capilla.
El incidente tuvo lugar en el pueblo de Sool, aproximadamente a cincuenta kilómetros al sur de El Cairo. Parece ser que unos sujetos, todavía no identificados, mataron a Mus’ad cuando estaba trabajando en sus campos. Poco antes unos musulmanes de la zona habían descubierto que el edificio que Mus’ad estaba construyendo en un campo cercano iba a ser una capilla.
La edificación, e incluso la renovación, de una iglesia en Egipto requiere el permiso de las autoridades y el proceso puede durar años. En el pasado los proyectos de construcción han causado violencia entre musulmanes y cristianos, que constituyen alrededor del 6% de la población.
Además a finales de julio otro copto fue sentenciado a tres años de trabajos forzados, después de haber sido condenado por insultar públicamente al Islam. El delito ocurrió el pasado 31 de diciembre, cuando hubo una lucha entre musulmanes y cristianos en el pueblo de Al-Kosheh. Sourial Gayed Isshak fue acusado de haber insultado al Islam en las calles del pueblo. Un centro de los derechos humanos en El Cairo observó que la decisión se considera muy severa y que además es la primera de este tipo en Egipto. También se precisó que en Al-Kosheh fueron los musulmanes los que atacaron a los cristianos y ahora la primera sentencia en el caso es contra un cristiano.
En general los coptos sufren discriminación en Egipto y no pueden ocupar los cargos más altos en la burocracia o la política. Entre los 440 miembros del parlamento se cuentan sólo 4 coptos, que fueron nombrados por el gobierno y no elegidos. Los medios de comunicación publican los ataques de los clérigos musulmanes contra los cristianos, mientras que las leyes no permiten a los coptos responder. En cuanto a las iglesias, el gobierno mantiene las leyes de los tiempos de los Otomanos y los permisos para renovar o construir pueden tardar hasta veinte años. En cambio las mezquitas se construyen con fondos públicos y el gobierno también paga los sueldos de los clérigos musulmanes.
India: los cristianos siguen siendo atacados
Las agresiones contra los cristianos no son una novedad en India y en los últimos años han sido cada vez más frecuentes. No obstante en las últimas semanas la persecución ha alcanzado un inédito nivel de violencia. Según el periódico “The News International” (26/7/00), un sacerdote católico fue asesinado en Damchura, en el estado de Tripura, en el noroeste del país.
El Padre Victor Crasta murió y otras tres personas resultaron heridas cuando los guerrilleros atacaron su coche. Ya a comienzos de julio otro sacerdote fue asesinado y hubo explosiones ocasionadas por bombas en el exterior de algunos templos católicos en el sur de India. Según la agencia “SAR News” (31/7/00), además de los heridos, dos de los cuales son sacerdotes, otros dos misioneros fueron tomados por los guerrilleros.
Pocos días antes del asesinato del sacerdote católico, un miembro ejecutivo del “All India Christian Council”, Samson Christian, fue golpeado por dos activistas hindúes. Poco antes, Samson Christian había iniciado acciones legales en la Corte Suprema por los ataques perpetrados contra una escuela católica en julio.
Los católicos tampoco son los únicos que han sufrido ataques en estos días. Según informó “Reuters” (29/7/00), el reverendo G. Emanuel, de la Iglesia Evangélica Luterana de Andhra, en el estado de Andhra Pradesh, fue asesinado al salir de su despacho.
En la archidiócesis de Delhi, se mantuvo una reunión el pasado 25 de julio para formular un plan de acción después de los múltiples ataques contra la comunidad cristiana. Entre otras acciones, han programado un ayuno de 12 horas para el próximo 13 de agosto. Además del ayuno habrá sesiones de oración y miembros de otras religiones serán invitados a participar en el ayuno.
Tras las últimas agresiones, la superiora de las Misioneras de Caridad, la Hermana Nirmala, comentó que los cristianos se sienten inseguros. También aclaró que no podía identificar a las personas que se encuentran detrás de los ataques y que dependía del gobierno investigar el asunto. La Hermana Nirmala negó que los cristianos hubieran convertido a nadie por la fuerza y añadió que ella misma había sido hindú y que se convirtió libremente.
Al mismo tiempo una organización de hindúes extremos, RSS, envió una petición al primer ministro solicitando límites a las actividades de los misioneros cristianos, los cuales les acusaron de agresión y de falsa propaganda contra los hindúes.