La importancia del silencio en la misión comunicativa de la Iglesia

Presentado el mensaje papal para la Jornada de las Comunicaciones Sociales

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 24 enero 2012 (ZENIT.org).- En la sala de prensa de la Santa Sede, se llevó a cabo este martes la rueda de prensa de presentación del mensaje de Benedicto XVI para la 46 a Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales sobre el tema: “Silencio y palabra: camino de evangelización”. En la misma intervinieron monseñor Claudio María Celli, presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, acompañado del secretario y subsecretario de dicho dicasterio. La presentación se produce en la festividad de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas.

Monseñor Celli dijo en su intervención que en el mensaje por la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa “ha querido analizar la cultura de la comunicación para ofrecer propuestas al hombre de hoy, así como orientar la acción pastoral de la Iglesia”.

Aseguró el responsable vaticano que, “en los últimos años, el papa ha estado muy atento a los procesos y dinámicas de la comunicación, especialmente en el contexto de la transformación cultural originada por los desarrollos tecnológicos”.

Subrayó que, en el mensaje de este año, el papa dirige su atención hacia un elemento clásico de la comunicación: “el silencio”, o mejor dicho el binomio silencio-palabra.

Monseñor Celli calificó el mensaje de “profunda refexión humana sobre la importancia del silencio en el corazón de la comunicación”.

El presidente del dicasterio hizo un encendido elogio del silencio, como condición para que la palabra pueda ser pronunciada o escuchada.

“El silencio habla, nuestro silencio puede expresar la cercanía, la solidaridad y la atención hacia los demás. El silencio es una manera poderosa para expresar nuestro respeto y nuestro amor por los otros. En el silencio escuchamos al otro, le damos la prioridad a la palabra del otro. El silencio es una actitud activa. Es nuestro silencio el que permite y da espacio al otro para hablar”, dijo.

Según monseñor Celli, “el silencio se vuelve cada vez más importante en el contexto de aquel flujo de preguntas, que en un cierto sentido es el motor de la cultura moderna de la comunicación”.

Y advirtió que “en nuestra cultura existe el riesgo de no escuchar la pregunta del otro y de querer imponer respuestas prefabricadas”, cuando en el silencio es “donde puede florecer un diálogo entre aquel que hace la pregunta y el que busca responder. En esto hay un diálogo, una interactividad y es una verdadera búsqueda de la verdad”.

En su lectura del mensaje del papa, afirmó que “nos sugiere que en el corazón de este flujo de preguntas hay una pregunta fundamental, que es la búsqueda de la Verdad, y de aquí nace de nuevo la importancia del silencio como el lugar privilegiado donde el sujeto humano se encuentra delante a sí mismo y delante a Dios”.

“El papa hace ver cómo el silencio y la soledad son estados fundamentales en todas las grandes religiones, como lugar de encuentro con el misterio”, subrayó.

Indicó que el papa “nos ofrece una fuerte meditación-reflexión sobre el silencio comunicativo de Dios”.

“El Dios de la revelación bíblica –dice el papa--, habla también sin palabras --explicó monseñor Celli- y citando la exhortación postsinodal Verbum Domini, recuerda que “como pone de manifiesto la cruz de Cristo, Dios habla por medio de su silencio.” Más todavía, “en el silencio de la cruz habla la elocuencia del amor de Dios vivido hasta el don supremo”.

“En este sentido –concluyó monseñor Celli--, es evidente que 'el hombre descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios'”.

Para ver el mensaje completo de Benedicto XVI, enlazar en: http://www.zenit.org/article-41347?l=spanish.