La Jornada judeocristiana cambia de tema

Después de las criticas por la nueva oración por los cristianos del Viernes Santo

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ROMA, jueves, 27 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Después de las quejas de varios líderes judíos acerca del cambio de la oración para el pueblo judío en Viernes Santo (Cf. Zenit, 20 de noviembre de 2008), la jornada judeocristiana que se celebra todos los años en Italia el 17 de enero cambiará de tema.

Así lo anunció el obispo de Terni-Narni-Amelia, monseñor Vincenzo Paglia, presidente de la Comisión Episcopal para el ecumenismo y el diálogo, hablando a los delegados diocesanos reunidos en un convenio en Roma.

"Este incidente --afirmó el prelado-- no puede hacer saltar para nosotros una reflexión sobre la relación judeocristiana que sigue siendo esencial. Nos lleva a hacer aún más".

La jornada, por lo tanto, "continuará y será promovida con gran tenacidad y con profunda espiritualidad"

Ahora bien, "por sentido de fraternidad con los judíos", explicó, "suspenderemos la reflexión que desde el año 2006 estamos haciendo juntos sobre los diez mandamientos".

Se ha decidido "reflexionar sobre la relación entre judíos y cristianos subrayando la importancia de las escrituras, a la luz del reciente Sínodo y de la participación, por primera vez de un rabino entre los obispos de todo el mundo".

La Comisión de la Conferencia Episcopal Italiana para el Ecumenismo y el Diálogo hará llegar pronto un documento que servirá para orientar la celebración de la Jornada.

"Naturalmente si hay judíos que en las diócesis quieren participar de las iniciativas de la Jornada, nosotros no se lo impediremos --declaró monseñor Paglia--, pero esto depende de la relación que cada uno de nosotros tiene con los rabinos y con los hermanos judíos".

"La línea escogida es la de 'no subrayar' el incidente, pues un énfasis excesivo puede contradecir lo que queremos hacer, que es resolver la situación. Nuestra sabiduría nos ayudará a enjugar las lágrimas".

En la conferencia intervinieron el arzobispo Angelo Amato, prefecto de la congregación de las Causas de los Santos, que subrayó que la "finalidad del diálogo interreligioso no es, como algunas corrientes teosóficas dan a entender, la creación de una religión universal, sincretista, que reconoce un mínimo común denominador", presente en todas las religiones.

En el diálogo ecuménico, observó, las iglesias tienen "una plataforma común y compartida", que obviamente no puede existir en el diálogo interreligioso, cuya finalidad es diferente.

En el diálogo interreligioso, además, no debemos dudar en mostrar la propia identidad religiosa. "No se puede hacer borrón y cuenta nueva de la propia identidad cristiana", concluyó el arzobispo.