La Legión de Cristo lamenta la conducta de su fundador

La Congregación pide perdón por el escándalo

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ROMA, jueves 5 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Algunos aspectos de la vida del padre Marcial Maciel eran incompatibles con el sacerdocio, ha afirmado un portavoz de la congregación religiosa.

"Nos apena profundamente toda ofensa que hayan podido ocasionar las acciones del padre Maciel a la Iglesia y a sus miembros. Pedimos perdón por el escándalo que esto ha provocado", ha afirmado Jim Fair en una declaración concedida a ZENIT.

Fair, portavoz de los Legionarios de Cristo en los Estados Unidos, ha revelado a los periodistas que "se han conocido algunos hechos de la vida de nuestro fundador que son sorprendentes y que para nosotros son difíciles de comprender".

Ha confirmado que el sacerdote mexicano, fallecido el año pasado y sepultado en su ciudad natal de Cotija, tenía una relación con una mujer de la que habría nacido una hija.

El portavoz de la Legión de Cristo en Roma, el padre Paolo Scarafoni, explicó que no podía dar más detalles por respeto a la vida privada de las personas afectadas.

Respondiendo a la pregunta sobre la hipótesis de que la Legión renuncie a considerar al padre Maciel como su fundador, Fair observó que no se busca reescribir la historia: "Es y será siempre el fundador de la Orden. Independientemente de cuáles hayan sido las debilidades humanas del padre Maciel, nos sentimos agradecidos por haber recibido el carisma a través suyo".

"Uno de los misterios que todos nosotros vemos en la vida es que Dios hace el bien con instrumentos humanos imperfectos", añade.

Pete Vere, prestigioso canonista estadounidense, autor de numerosos textos y manuales sobre el Código de Derecho Canónico, ha explicado a ZENIT que la Legión no tiene necesidad de renunciar a su fundador.

"Ser honestos sobre el fundador, admitir que ha cometido errores, y que hizo cosas por motivos equivocados, y que quizá algunas acciones eran negativas... Pienso que este tipo de apertura y transparencia permitirá [a la Legión] seguir adelante", constató.

"Visto el alcance que tiene la Legión y considerando su importancia en la Iglesia, la Legión es algo positivo", aclara.

El padre Marcial Maciel fundó los Legionarios de Cristo en 1941 y renunció a la reelección como director general en 2005. Le sucedió en el cargo el padre Álvaro Corcuera.

En mayo de 2006, después después de haber sometido los resultados de una investigación sobre algunas acusaciones, la Congregación para la Doctrina de la Fe "decidió --teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del reverendo Maciel como su débil salud-- renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público".

En esa ocasión, la nota vaticana reconocía "con gratitud el benemérito apostolado de los Legionarios de Cristo y de la asociación 'Regnum Christi'".

En el mundo hay unos 800 sacerdotes legionarios de Cristo y 2.500 seminaristas. El movimiento de apostolado "Regnum Christi", fundado por el padre Maciel, está conformado por unos 70.000 miembros, jóvenes y adultos, diáconos y sacerdotes.