''La ley del matrimonio entre homosexuales tendrá consecuencias a la larga para la sociedad''

Aprobada en el Parlamento británico. Rechazo de los obispos católicos, el arzobispo anglicano y el pontificio Consejo para la Familia

Roma, (Zenit.org) Nieves San Martín | 2070 hits

La Cámara de los Comunes del Reino Unido aprobó este martes la legalización del matrimonio entre personas homosexuales por mayoría aunque con el rechazo de cerca de 140 diputados conservadores que votaron contra el proyecto de su líder, el primer ministro David Cameron.

El proyecto de ley, que debe ser aprobado por la Cámara de los Lores, salió adelante por el apoyo de la oposición laborista y de los liberaldemócratas, socios en el Ejecutivo de coalición con los tories de Cameron, en una sesión en la que los partidos dieron libertad de voto a los diputados.

Apenas dos horas antes de que se produjera la votación, Cameron había señalado, en una alocución televisada a los diputados, que el matrimonio homosexual hará del Reino Unido "una sociedad más fuerte" y había defendido como "justo que los homosexuales también puedan casarse". "Sé que hay posturas muy firmes en ambas partes, pero pienso que es un paso importante para nuestro país", apuntó el premier en un mensaje que no convenció a muchos de sus compañeros de partido.

El debate de más de seis horas en los Comunes fue tenso, reflejo de una polémica que vive el país desde hace meses y ha suscitado profundos enfrentamientos, siete años después de que el Reino Unido legalizase las uniones civiles entre parejas del mismo sexo.

El plan del Gobierno británico es que los homosexuales puedan casarse desde 2014 en Inglaterra y Gales --Escocia e Irlanda del Norte tienen competencias transferidas en la materia--, en ayuntamientos y templos religiosos que lo autoricen, pero nunca en iglesias anglicanas.

Cameron se define como conservador al defender "la gran institución" del matrimonio, si bien, sabedor del fuerte rechazo en los sectores más tradicionalistas, ha prohibido expresamente que la Iglesia de Inglaterra pueda celebrar bodas homosexuales.

La ministra británica de Cultura e Igualdad, la conservadora Maria Miller, apuntó en la apertura del debate que el concepto del matrimonio ha cambiado a lo largo de los siglos y que las creencias religiosas y la igualdad de derechos no son incompatibles.

En su contra, otro sector de su misma formación política argumentó contra el plan que este no había sido incluido en el programa electoral del partido y lo considera inoportuno con vistas a revalidar la victoria en las elecciones generales de 2015.

Tras la votación, el proyecto de ley sobre el matrimonio entre parejas del mismo sexo en Inglaterra y Gales pasa a la fase de enmienda en los Comunes y deberá ser aprobado en la Cámara de los Lores para que pueda entrar en vigor.

Falsa igualdad

El reverendo Peter Smith, arzobispo de Southwark y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, comentó la ley sobre matrimonio de parejas del mismo sexo, según recogía ayer la página web de este organismo episcopal.

A los miembros de parlamento del Reino Unido se les permitió el voto libre, tras lo cual 400 votaron a favor del protecto de ley y 175 en contra. La ley pasará ahora a un detallado escrutinio parlamentario.

El arzobispo Peter Smith dijo: "La Iglesia Católica sigue apoyando al matrimonio entendido por la sociedad durante siglos como el compromiso significativo y único entre un hombre y una mujer para su bienestar mutuo y la apertura a la procreación y educación de los hijos".

"El matrimonio se enraiza en la complementariedad de hombre y mujer. Por estas razones, la Iglesia se opone a la ley del gobierno que redefine el matrimonio. A pesar de las afirmaciones de su defensores de la ley de que el tema central es el de la igualdad, la ley actualmente mira a redefinir el matrimonio y tendrá consecuencias a la larga para la sociedad".

"Se hizo evidente en el debate de hoy en la Casa de los Comunes que el gobierno no pensó en una cantidad de problemas profundos de la ley suscitados por miembros del Parlamento durante el debate. Será extremadamente importante que muchas preocupaciones que nosotros y otros han expresado serán plena y cuidadosamente consideradas durante las próximas etapas del paso de la ley por el Parlamento".

Para saber más: catholicnews.org.uk/speak-out-for-marriage; también ir a la sección de la página web epsicopal: Speak Out For Marriage.

No en iglesias anglicanas

De la misma manera, el día anterior el arzobispo de Canterbury Justin Welby dijo que la Iglesia de Inglaterra mantiene su rechazo a la propuesta del gobierno británico de legalizar los matrimonios entre personas homosexuales. El arzobispo Welby, líder espiritual de unos 80 millones de anglicanos en el mundo, hizo estas declaraciones tras tomar oficialmente posesión de su cargo, en una ceremonia en la catedral de San Pablo de Londres.

"Me atengo, como lo vengo haciendo siempre desde los últimos meses, a la declaración que hice tras el anuncio de mi nombramiento, que es que apoyo la posición de la Iglesia de Inglaterra", señaló el primado anglicano.

Preguntado por esta cuestión, Welby aseguró que no tenía "idea alguna" de por donde iría el resultado de la votación en la Cámara de los Comunes al día siguiente, por lo que, dijo, "no voy a responder a cuestiones hipotéticas".

Welby, de 57 años, fue elegido el pasado noviembre 105 arzobispo de Canterbury. Sucede a Rowan Williams, ahora rector del Magdalene College de la Universidad de Cambridge, tras diez años al frente de la Iglesia de Inglaterra.

La ley pasará en mayo a la Cámara de los Lores y regresará a los Comunes para su aprobación definitiva. Con su entrada en vigor en Inglaterra y Gales prevista para 2014, la iniciativa permitirá a personas del mismo sexo casarse, tanto en ceremonias civiles como religiosas. En este último caso, siempre que esas instituciones lo hayan consentido formalmente.

Uniones afectivas y doctrina eclesial

Sobre uniones diferentes al matrimonio, monseñor Vincenzo Paglia, presidente del pontificio Consejo para la Familia respondió recientemente en una rueda de prensa, con motivo de la presentación de las actas del Congreso Mundial de las Familias de Milán, que este es un terreno que la política debe recorrer, si bien es necesario aclarar con gran franqueza que el futuro de la sociedad se gesta en las familias.

Abordando el tema de las uniones homosexuales precisó que todos los hombres tienen paridad de dignidad en cuanto hijos de Dios, pero que solamente un hombre y una mujer pueden formar una familia.

Y no se puede llamar matrimonio el justificado solamente por el afecto, aseguró: “Si cinco hombres se tienen afecto, si un padre lo tiene por una hija, esto no puede ser matrimonio”.

Por lo tanto, el respeto de la verdad no pide la abolición de las diferencias, ni de un igualitarismo enfermo que destruye las diferencias, precisó y añadió que el archipiélago de las diversas situaciones afectivas “encuentra soluciones en el derecho ya existente”.

¿Y los padres tienen derecho a un hijo? Respuesta: No es un supermercado, pues el hijo es un don. Todo esto no puede ser destruido. La Iglesia dirá la verdad con gran sinceridad, defendiendo todos los derechos en todos los países.

Las palabras del "ministro de la familia" del papa, este 4 de febrero, suscitaron un revuelo en la opinión pública. Interrogado por Anita Sánchez, de la edición francesa de ZENIT, el arzobispo Paglia explicó lo siguiente: "Por el bautismo, todo hombre es hijo de Dios, y en esto es santo e intocable". Monseñor Paglia evoca por tanto la santidad que está ligada al bautismo. En el orden de la naturaleza, todo hombre es creado, querido por Dios y amado por Dios. Cuando afirma esto, monseñor Paglia no niega que se pueda desfigurar la imagen de Dios por el pecado. No niega que se pueda alterar por el pecado la semejanza con Dios.

Respecto a la cuestión del derecho ante una cuestión matrimonial, monseñor Paglia no dijo que hacía falta promover los derechos para las personas homosexuales. En la medida en que existen disposiciones abiertas a cualquier ciudadano, no es el caso, según él, de ir a buscar nuevas en el derecho matrimonial.

Cuando monseñor Paglia afirma que existen discriminaciones graves respecto a las personas homosexuales (en algunos países es un delito), no significa que reconozca a una comunidad humana a la que llamaría: "el grupo homosexual". El Magisterio habla siempre de personas homosexuales y no de homosexuales sin más. Es decir, se debe normalizar el rechazo a las discriminaciones graves hacia las personas en razón de su orientación sexual. Respecto al matrimonio, no se trata de una discriminación, pues el matrimonio no es un derecho absoluto sino relativo. Está sometido a ciertas condiciones, especialmente la de la procreación".

Para saber más: catholicnews.org.uk/speak-out-for-marriage.

Ver también: http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20030731_homosexual-unions_sp.html.