La libertad religiosa es incompatible con el laicismo, constata el Papa

Al recibir a obispos españoles en visita «ad limina»

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 24 enero 2005 (ZENIT.org).- Juan Pablo II constató este lunes que la ideología laicista es incompatible con la libertad religiosa al encontrarse con el primer grupo de obispos españoles en su quinquenal visita «ad limina apostolorum» a la Santa Sede.



En su discurso el pontífice analizó junto a los prelados de Madrid, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Navarra y el País Vasco, algunos desafíos que afronta la Iglesia en este país, en medio de las diferencias surgidas en los últimos meses con el gobierno socialista del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero.

El obispo de Roma señaló que «en el ámbito social se va difundiendo también una mentalidad inspirada en el laicismo, ideología que lleva gradualmente, de forma más o menos consciente, a la restricción de la libertad religiosa hasta promover un desprecio o ignorancia de lo religioso, relegando la fe a la esfera de lo privado y oponiéndose a su expresión pública».

En el discurso al cuerpo diplomático pronunciado el 12 de enero de 2004, el Santo Padre había aclarado la diferencia que existe entre el «legítimo» «principio de laicidad» --«comprendido como la distinción entre la comunidad política y las religiones». Y añadía: «¡distinción no quiere decir ignorancia! ¡La laicidad no es el laicismo!».

«Esto no forma parte de la tradición española más noble, pues la impronta que la fe católica ha dejado en la vida y la cultura de los españoles es muy profunda para que se ceda a la tentación de silenciarla», añadió el Santo Padre en su discurso a los prelados españoles.

«Un recto concepto de libertad religiosa no es compatible con esa ideología, que a veces se presenta como la única voz de la racionalidad. No se puede cercenar la libertad religiosa sin privar al hombre de algo fundamental», advirtió.

En este contexto, siguió analizando el sucesor del apóstol Pedro, «están creciendo las nuevas generaciones de españoles, influenciadas por el indiferentismo religioso, la ignorancia de la tradición cristiana con su rico patrimonio espiritual, y expuestas a la tentación de un permisivismo moral».

«La juventud tiene derecho, desde el inicio de su proceso formativo, a ser educada en la fe --subrayó--. La educación integral de los más jóvenes no puede prescindir de la enseñanza religiosa también en la escuela, cuando lo pidan los padres, con una valoración académica acorde con su importancia».

Una de las primeras medidas del gobierno de Rodríguez Zapatero fue precisamente la de congelar el plan de reforma educativa que preveía un reconocimiento académico a la asignatura de Religión, según prevén los acuerdos Iglesia-Estado en España.

La Confederación Católica de Asociaciones de Padres (CONCAPA) anunció este jueves el fin de la campaña de recogida de firmas a favor de la asignatura de religión, en la que ha recabado más de tres millones de firmas, aunque el conteo «aún no ha terminado».

Se trata de una campaña sin precedentes en este país de cuarenta millones de habitantes, en el que el 94% está bautizado en el seno de la Iglesia católica.

«Los poderes públicos, por su parte, tienen el deber de garantizar este derecho de los padres y asegurar las condiciones reales de su efectivo ejercicio, como está recogido en los Acuerdos Parciales entre España y la Santa Sede de 1979, actualmente en vigor», añadió el Santo Padre.

El discurso completo puede leerse en la sección de Documentación de la página web de Zenit (www.zenit.org).