La Madre Teresa será beatificada el próximo 19 de octubre en Roma

Anuncian Sor Nirmala y el padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa

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ROMA, 20 diciembre 2002 (ZENIT.org).- La próxima Jornada Mundial de las Misiones, domingo 19 de octubre de 2003, se celebrará también en Roma la beatificación de la Madre Teresa de Calcuta. El decreto por el que se reconoció el milagro atribuido a su intercesión –que le ha abierto las puertas a la beatificación— se promulgó este mismo viernes ante Juan Pablo II.



En una declaración difundida en la tarde de este viernes en www.motherteresacause.info , la superiora de las Misioneras de la Caridad y sucesora de la Madre Teresa en su guía, sor Nirmala, y el padre Brian Kolodiejchuk, M.C., postulador del proceso de beatificación, confirman la fecha y manifiestan su alegría por el acontecimiento.

Publicamos a continuación el texto íntegro de la Declaración.


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DECLARACIÓN DE LAS MISIONERAS Y DE LOS MISIONEROS DE LA CARIDAD RESPECTO A LA BEATIFICACIÓN DE MADRE TERESA DE CALCUTA



Nosotros, Misioneras y Misioneros de la Caridad, alabamos y damos gracias a Dios porque el Santo Padre, Juan Pablo II, ha reconocido oficialmente la santidad de nuestra «madre», Madre Teresa, y ha aprobado el milagro ocurrido a través de su intercesión. Colmados de gozo, esperamos la Beatificación de Madre Teresa, que tendrá lugar en Roma el 19 de octubre de 2003, Jornada Mundial Misionera. El domingo más cercano al vigésimo quinto aniversario del Pontificado de Juan Pablo II y próximo a la finalización del año dedicado al Santo Rosario.

Hoy, después de tres años y medio de investigación y de profundización sobre su vida y sus virtudes, la Iglesia confirma que Madre Teresa llevó una existencia cristiana en grado heroico y que Dios la elevó a modelo de santidad y de intercesión para todos nosotros.

Madre Teresa es un símbolo de amor y de ternura. Cuando se encontraba entre nosotros, fuimos testigos de su luminoso ejemplo de virtudes cristianas. Con su vida de atento servicio a los pobres inspiró a muchos a seguir el camino por ella trazado. Su testimonio y su mensaje se consideran preciosos por personas de toda religión como signo de que «Dios aún hoy ama el mundo». En los últimos cinco años desde su muerte, muchos se han dirigido a ella para recibir ayuda y han experimentado el amor de Dios a través de su intercesión. Desde la India y de todo el mundo cada día muchos peregrinos se acercan a su tumba para orar y cada vez más personas siguen su ejemplo de humilde servicio de amor a los más pobres, comenzando por la propia familia.

Madre Teresa repetía a menudo: «La santidad no es un lujo para pocos, sino un sencillo deber para cada uno de nosotros». Que su ejemplo nos ayude a todos a comprometernos seriamente en el camino de la santidad: a amar a Dios, a respetar y amar a cada ser humano, creado a Su imagen, y a cuidar de nuestros hermanos pobres y que sufren. Que puedan todos los enfermos, los que sufren y cuantos buscan la ayuda de Dios, encontrar en Madre Teresa una amiga que interceda por ellos.


Sr. M. Nirmala, MC
Superiora General

Fr. Brian, MC
Postulador


[Traducción del original italiano realizada por Zenit]