La Orden de la Merced recibe la medalla de oro al Mérito Social

En reconocimiento por su compromiso en la labor pastoral en las cárceles españolas

Roma, (Zenit.org) Redacción | 760 hits

La Orden de la Merced ha recibido la Medalla de Oro al Mérito Social por su compromiso social en su labor pastoral en las cárceles españolas. De la entrega de la medalla se encargó el ministro del Interior de España Jorge Fernández en un acto celebrado ayer 24 de septiembre, fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de Barcelona, de Jerez de la Frontera y de las cárceles españolas.

El ministro, acompañado de todo su equipo, asistió a una eucaristía por los presos y manifestó al superior y párroco de la comunidad, el padre Alejandro Fernández Barrajón, que deseaba recuperar una tradición que se había perdido en los últimos años, informa la agencia SIC.

Al finalizar la eucaristía, la comunidad mercedaria se dirigió al Ministerio de Sanidad, donde recibió de manos del ministro la medalla de oro y el diploma que lo acredita.

El ministro destacó en su discurso, este compromiso de la Orden de la Merced con los cautivos de ayer y con las nuevas formas de cautividad de hoy, desde su fundación en Barcelona, hace ahora casi 800 años. Además, el ministro felicitó a “todo el colectivo de la Institución Penitenciaria” y manifestó su “profunda admiración por la tarea que desempeñáis y por la dedicación, el compromiso, el sentido del deber y la responsabilidad con la que lleváis a cabo vuestra tarea profesional”. “En ella”, subrayó Fernández Díaz, “siempre están presentes la eficacia, el servicio público, la eficiencia, la humanidad, y el sentido de la solidaridad como características esenciales, y también el mandato que la Constitución os encomienda de rehabilitación y reinserción social del penado para que éste tenga un retorno a la sociedad con voluntad y capacidad de respetar las leyes”.

El 10 de agosto de 1218, san Pedro Nolasco fundó en Barcelona la Orden de la Virgen María de la Merced de la redención de los cautivos, con la participación del rey Jaime de Aragón y ante el obispo de la ciudad, Berenguer de Palou.

Con el papa Gregorio IX, llegó la confirmación el el 17 de enero de 1235, cuando la Iglesia testificó la acción del Espíritu Santo en la fundación de la Orden; la ratificó en la práctica de la regla de San Agustín; le dio carácter universal incorporándola plenamente a su vida y sancionó su obra como misión en el pueblo de Dios. A lo largo de la historia, laOrden de acuerdo con las necesidades de la Iglesia y el mundo ha adoptado diversos ministerios caritativos y apostólicos.  Actualmente continua con esos ministerios y los organiza de acuerdo a las necesidades de las iglesias particulares donde realizan su apostolado.