La Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén reza por el Papa

En un encuentro en Roma presidido por el cardenal Foley

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ROMA, lunes 24 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- La Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén se reunió este domingo 23 de mayo en Santa María Mayor para expresar solidaridad, cercanía y afecto a Benedicto XVI.

El gran maestre de la Orden, el cardenal John Patrick Foley, presidió la eucaristía para los miembros de la institución laical encargada de ayudar al patriarcado latino de Jerusalén en sus necesidades.

La iniciativa de oración en la Basílica papal liberiana -explicó L'Osservatore Romano- cierra un periodo muy intenso de actividad de la Orden, que recientemente ha animado una peregrinación a Turín para venerar la Sábana Santa, como conclusión de la reunión del Gran Magisterio celebrada en Roma.

En Turín, centenares de damas y caballeros, guiados por el cardenal Foley, rezaron en la catedral de San Juan Bautista, ante el lienzo sagrado.

Antes, tuvo lugar una conferencia histórico-científica seguida de la misa dominical en la iglesia de San Felipe Neri, presidida por el cardenal arzobispo de Turín, Severino Poletto, y concelebrada por el patriarca latino de Jerusalén, monseñor Fouad Twal, llegado de Tierra Santa para la ocasión.

Durante los días anteriores, el gran maestre de la Soberana Orden Militar de Malta (SOMM), fray Matthew Festing, había conferido la insignia Balí Gran Cruz de Honor y Devoción al cardenal Foley, en presencia del propatrono de la orden maltesa, el arzobispo Paolo Sardi, y de los miembros del gobierno de la SOMM.

El purpurado estadounidense estaba acompañado por la cúpula de la orden de Jerusalén, encabezada por el gobernador general, Agostino Borromeo.

Estaban presentes también los embajadores de Italia, de la orden de Malta y de los Estados Unidos ante la Santa Sede.

Fray Festing recordó las relaciones especialmente estrechas entre las dos órdenes que “desde hace diez siglos prestan su servicio a la Iglesia universal, basado en los sólidos principios cristianos de amor y caridad”.

Ambas, añadió, “están comprometidas de distintas maneras en Tierra Santa, donde están puestas las expectativas de los cristianos de todo el mundo”.

“Espero que en el futuro nuestras órdenes puedan unir fuerzas”, auspició.

Al conferir el reconocimento honorífico al cardenal Foley, ya capellán de la orden de Malta desde el 2002, el gran maestre Festing reconoció “el cuidado, la consideración y la estima” que el purpurado ha demostrado siempre en “los esfuerzos conjuntos en el trabajo pastoral de promoción del ministerio petrino”.