La ordenación episcopal de mujeres en la Comunión Anglicana, obstáculo para la unidad

Comunicado del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 8 de julio de 2008 (ZENIT.org).- La decisión de la Iglesia de Inglaterra de allanar el camino a la ordenación episcopal de mujeres constituye un obstáculo para la unidad con la Iglesia católica, aclara la Santa Sede.

Es lunes, un voto tras cuatro oras de debate en el sínodo general de la Iglesia de Inglaterra estableció que "el deseo de la mayoría [del sínodo] es que las mujeres sean admitidas al episcopado". El sínodo prevé medidas particulares para quienes se oponen a esta decisión, aunque estas medidas todavía no se han definido.



El Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos ha comentado este martes el voto con un comunicado.

"Hemos recibido con pesar la noticia del voto de la Iglesia de Inglaterra que abre el camino a la introducción de la legislación que lleva a la ordenación de mujeres en el episcopado", dice el Consejo vaticano cuyo presidente es el cardenal alemán Walter Kasper.

El organismo vaticano recuerda que "la posición católica sobre esta materia ha sido expresada claramente por el Papa Pablo VI y por el Papa Juan Pablo II. Una decisión así significa un desgarre en la tradición apostólica mantenida por todas las Iglesias del primer milenio, y por este motivo un ulterior obstáculo a la reconciliación entre la Iglesia católica y la Iglesia de Inglaterra".

El Consejo reconoce que "para el futuro esta decisión tendrá consecuencias para el diálogo, que hasta ahora había dado buenos frutos, como el cardenal Kasper explicó claramente al dirigirse, el 5 de junio de 2006, a todos los obispos de la Iglesia de Inglaterra por invitación del arzobispo de Canterbury".

El cardenal ha vuelto a ser invitado por el arzobispo a presentar la posición católica en la próxima Conferencia de Lambeth, a finales de julio.

Esa Conferencia de la Comunión Anglicana, una cita que tiene lugar cada diez años, se celebrará del 16 de julio al 4 de agosto. En ese encuentro también se discutirá sobre el nombramiento de obispos homosexuales y sobre el mismo matrimonio homosexual. 

Líderes anglicanos convocaron una reunión en Jerusalén, en el pasado mes de junio, para discutir sobre lo que ellos llamaron la predicación de un "falso Evangelio" sobre la moral sexual.

Decidieron permanecer en la Comunión Anglicana, que reúne a unos 77 millones de fieles en el mundo, pero formar un consejo separado de obispos, la Conferencia Anglicana Global Futura. Algunos de esos representantes anglicanos están pensando en boicotear la Conferencia de Lambeth. 

La edición de "L'Osservatore Romano" en italiano del 9 de julio cita a expertos en anglicanismo para afirmar que en el futuro el diálogo entre los católicos y la Iglesia de Roma encontrará nuevas dificultades "en parte a causa de la evidente falta de unidad en el interior de la misma Iglesia de Inglaterra".

De hecho, según este artículo, firmado por Roberto Sgaramella, la sorpresa no ha sido el voto favorable a la ordenación episcopal de mujeres, sino más bien el hecho de que la mayoría no haya dado su disponibilidad para encontrar una solución para quienes se oponen a esta decisión.

"Todo esto podría crear profundas crisis de conciencia para esos obispos, esos pastores y fieles que están en contra de la ordenación de la mujeres. No se puede excluir, de hecho, el que un cierto número de estas personas que sufren una crisis religiosa puedan encontrar la solución a sus problemas espirituales con una adhesión a la Iglesia católica o a otras confesiones cristianas", afirma el diario vaticano.

"Las actuales dificultades de diálogo entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Inglaterra no deben desalentar nunca a los cristianos a rezar a Dios y a actuar a favor de la plena unidad", concluye.

Por Kathleen Naab, con información de Jesús Colina