La participación de la Iglesia en Río+20

Llegó a Río de Janeiro el nuncio apostólico Francis Chullikatt

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RÍO DE JANEIRO, viernes 15 junio 2012 (ZENIT.org).- Llegó a Río de Janeiro, Brasil, el nuncio apostólico, observador permanente de la Santa Sede en Naciones Unidas, monseñor Francis Chullikatt, para participar en Río+20, la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, que tiene lugar del 13 al 22 de junio.

El objetivo de la Conferencia es la renovación del compromiso político con el desarrollo sostenible, por medio de la evaluación del progreso y de las lagunas en la implementación de las decisiones adoptadas por las principales cumbres sobre el asunto, y tratar temas nuevos y emergentes.

En entrevista a Web TV Redentor, el nuncio apostólico dijo tener una misión importante: destacar a la persona humana y los problemas ecológico-sociales de los países más pobres.

Junto con el nuncio apostólico, llegaron el 12 de junio a Río tres colaboradores: los padres Philip J.Bené y Justin, y el abogado Lucas Swanepoel, que ya están participando en la III reunión del Comité Preparatorio, en el que se reúnen representantes gubernamentales para las negociaciones de los documentos a ser adoptados en la Conferencia.

Monseñor Francis Chullikatt habló sobre el papel de la Iglesia en Río+20, destacando los tres aspectos del desarrollo sostenible: sostenibilidad económica, social y ambiental.

La Iglesia es muy importante en el desarrollo de estos tres aspectos –dijo--. En relación al aspecto económico, sabemos que la Iglesia católica siempre se preocupa de los países pobres, por ejemplo. Cuando hablamos de social, sabemos que la Iglesia esta totalmente implicada en el crecimiento de la situación social en el mundo. En cuanto al tercer aspecto, el ecológico, se puede destacar, aquí en Brasil, una preocupación de la protección de la Amazonia. Nosotros cuidamos la naturaleza porque nosotros los católicos creemos en la preservación.

Venimos a mostrar especialmente a aquellos que no tienen voz, especialmente el pueblo de los países pobres. Defendemos a la humanidad y a las personas que han visto su vida violentada por el mundo. Tenemos que tener esa preocupación de que la vida humana sea preservada, subrayó monseñor Chullikatt.