La pastoral de la familia, una prioridad para el presidente del episcopado de la India

Según reconoce a su regreso del V Encuentro Mundial de las Familias

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NUEVA DELHI, lunes, 17 julio 2006 (ZENIT.org).- «El apostolado de la familia, con formación en la fe e iniciación cristiana, debería ser una máxima prioridad en la agenda pastoral de la Iglesia», reconoció el presidente de los obispos católicos de la India, el cardenal Telesphore Placidus Toppo, a su regreso del V Encuentro Mundial de las Familias (celebrado del 1 al 9 de julio en Valencia, España).



Y «la Iglesia en la India debe desempeñar un papel profético en ayudar a nuestras familias a saborear el don divino de la familia para la humanidad», reconoció el prelado, según recoge una nota de la Conferencia de los Obispos Católicos de la India (CBCI) del viernes pasado.

Arzobispo de Ranchi --Estado indio de Bihar--, el cardenal Toppo es el primer purpurado «adivasi» o de etnia tribal en la historia de la Iglesia en su país. El organismo eclesial que preside, la CBCI, representa e integra las tres tradiciones de rito de la Iglesia católica en la India: siro-malabar, siro-malankar y latino.

El purpurado no ha dudado en elogiar la iniciativa de Juan Pablo II de dar comienzo a las Jornadas Mundiales de la Juventud y a los Encuentros Mundiales de la Familia.

«Fue profético por parte del amado Papa iniciar tales acontecimientos de gran importancia», subraya.

Y es que «estos eventos mundiales han reunido a cientos de miles de familias de distintos puntos del mundo para compartir alegrías y tristezas, y dar testimonio de la fe católica», constata el purpurado indio.

Refiriéndose al reciente encuentro en la ciudad española de Valencia, admitió que «la descomunal reunión de aproximadamente millón y medio de católicos en torno a su pastor universal, el Papa Benedicto XVI, ha sido una expresión privilegiada de fe católica y espíritu de familia».

«Oímos que se dice "el tiempo es oro", pero en el encuentro mundial hemos aprendido que el tiempo es vida», describió.

«Desafortunadamente, en nuestras familias muchos progenitores no tienen tiempo ni el uno para el otro, ni para los niños. Y los niños están demasiado ocupados con la televisión o el ordenador. Este síndrome del "no-tiempo" ha debilitado a nuestras familias», alerta el cardenal Toppo.

Y lanza una advertencia: «El Cristianismo es amor y el corazón de la familia es el amor»; «si el amor se pierde, el futuro de la sociedad y de la Iglesia estará en juego».

El purpurado aclara también que «la familia es escuela de fe». «En nuestras familias las generaciones jóvenes deben ser iniciadas en la fe católica e inspiradas para compartirla con los demás», considera.

Mostrando su elevado aprecio por las «ricas y variadas contribuciones», el «espíritu de familia» y la «celebración de la fe católica» en el último encuentro mundial, el purpurado reconoció también que «una mayor contribución asiática habría sido más constructiva y enriquecedora» en tal cita.

La población de la India se eleva a 1.095 millones de personas: 80,5% de hindúes, 13,4% de musulmanes, 2,3% de cristianos (1,8% del total de habitantes es católico) y 1% de budistas, entre otros credos.