La persecución anticristiana en India continúa

Un nuevo informe revela los interminables sufrimientos de los cristianos de Orissa

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ROMA, miércoles 31 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Todavía en 2011, los cristianos del estado hindú de Orissa siguen siendo perseguidos continuamente, siempre en el punto de mira, según destaca un nuevo informe.

Tres años después de la serie de ataques a los cristianos de agosto de 2008, que provocaron 18.000 heridos, 50.000 desplazados y centenares de víctimas, la asociación caritativa Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) ha recibido un documento que testifica la continua discriminación y los ataques contra los cristianos de Orissa.

En el texto, el abogado cristiano, K.J. Markosse, describió el asesinato de ministros cristianos y las dificultades que bloquean la reconstrucción de las casas destruidas durante los actos violentos de hace tres años.

También denunció que el pastor baptista Minoketan (conocido como Michael) Nayak, del pueblo de Midiakia-Kutipada en Baliguda, Orissa sudoccidental, fue asesinado la noche del pasado 26 de julio.

El pastor llevó a dos hombres, Belasano y Lobo Mallick, hasta el pueblo de Dompadar y ya no volvió. A la mañana siguiente, Pramod Mallik, el jefe del pueblo de Rebingia Panchayat, dijo a los hermanos del pastor que había tenido un accidente.

“Su cuerpo sin vida yacía en un pozo y tenía una herida con forma de agujero bajo su oreja”, contó Surendra Nayak, el hermano mayor. “Seguramente no ha sido un accidente, sino que se ha tratado de un homicidio”.

Según Markosse, la policía de Kandhamal ha cerrado el asunto como si se tratase de una muerte accidental y se ha negado a realizar más investigaciones.

En el pasado enero, prosiguió Markosse, otro pastor, Saula Pradhan, dejó su casa con dos amigos hindúes y al día siguiente fue encontrado muerto. Para la policía la defunción ha sido consecuencia de su exposición al frío después de haberse emborrachado.

“La policía se pone al lado del RSS (el Rashtriya Swayamsevak Sangh, un partido político hindú), para eliminar a los líderes cristianos de Kandhamal”, comentó Markosse, contando también que Manoj Pradhan, un político acusado doblemente de homicidio en los últimos ataques contra los cristianos de 2008, alentaba a la gente a asesinar a los líderes cristianos estando en libertad bajo fianza.

El abogado también describió como en el distrito de Sundargarh, en Orissa noroccidental, el obstruccionismo impidió reparar y construir las casas de los cristianos destruidas durante los episodios de violencia.

En 2009, dos intentos de llevar material para reparar las casas dañadas en Bondamunda, Rourkela City, fueron bloqueados por los extremistas hindúes que ordenaron que dicho material fuese trasladado al templo hindú local. El vehículo que transportaba los materiales fue secuestrado y sus propietarios tuvieron que pagar un rescate para recuperarlo.

El 14 de marzo de este mismo año, la comunidad realizó un nuevo intento de reparar las casas y se transportaron dos cargas de arena sin problemas. Al día siguiente el conductor del transporte, Ishak Digal, fue detenido en la periferia del pueblo por una docena de personas tras haber realizado el transporte de otras dos cargas.

El líder del grupo, Birendra Pradhan, lo acusó de llevar material de construcción para los cristianos, y le dijo que si quería recuperar su medio de transporte tenía que pagar 2.500 rupias.