La piedad popular tendrá su lugar en el Año de la Fe

Monseñor Fisichella: Esta expresión importante de la fe se celebrará el 5 de mayo

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Por H. Sergio Mora

ROMA, viernes 22 junio 2012 (ZENIT.org).- El Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI del 11 de octubre próximo al 24 de noviembre del 2013 contará con una gran cantidad de eventos.

Entre los eventos programados para el Año de la fe, casi quince contarán con la presencia del santo padre, como la Jornada Mundial de la Juventud; la canonización de seis mártires entre los cuales una española; jornadas para novicias, novicios y seminaristas, para los movimientos nuevos y antiguos, en favor del 'evangelio de la vida' y una adoración eucarística en el día de Corpus a nivel global.

El Año de la Fe que se realiza en el cincuentenario del Vaticano II y del veinte aniversario del Catecismo de la Iglesia Católica, contará también, el 5 de mayo próximo, con una jornada dedicada a la fe y a la piedad popular.

En la presentación del Año de la Fe a los periodistas presentes en la Sala de Prensa de la Santa Sede, monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización respondió a una pregunta del telediario italiano TG5, sobre la dificultad existente muchas veces entre la piedad popular que es penalizada y las directivas de los obispos.

“La piedad popular no puede ser penalizada, la piedad popular es muy importante en la vida de la fe --enfatizó monseñor Fisichella- porque es aquella vida de fe que se recoge de manera particular en los santuarios”.

“Los santuarios --añadió- son lugares privilegiados para la nueva evangelización y para la fe. Hay millones y millones de personas que cada año frecuentan los santuarios y también cientos de personas que participan en las cofradías.

Para ejemplificar a monseñor Fisichella le bastó dar un dato: “En una diócesis de España hay al menos cuatro mil cofradías y esto no es broma, son realidades sobre las cuales a veces nos detenemos solamente en su dimensión folklórica, lo que evidentemente podría crear en algunos momentos ciertos problemas”.

Dificultad que para el número uno del dicasterio de la Nueva Evangelización se puede resolver acompañando la piedad con la catequesis. “Si en cambio se la acompaña con la inteligencia de la fe y si se descubre el significado de esta piedad popular, entonces es posible proponer un camino que debe ser recorrido”.

“La fe tiene necesidad de estos signos --recordó- y en este sentido es muy lindo el primer capítulo de la Opera Omnia de Joseph Ratzinger, el papa, sobre el tema de los signos y de las imágenes en la liturgia. Nosotros vivimos de esto. Son los frutos de lo que nos ha enseñado en diversas épocas la expresión y manifestación de la fe”.

“O sea --prosiguió- en la Edad Media teníamos catedrales que eran catecismos de piedra, después estas cosas evolucionaron. Nosotros tenemos por ejemplo a las cofradías y sus manifestaciones, como en los via crucis del viernes y sábado santo, que indican una fe en el misterio pascual. Lo que obviamente necesita una catequesis que la acompañe, instrucción que hoy, diría, es mucho más difusa que en el pasado.

Y concluyó su respuesta indicando: “Somos conscientes y pensamos que esta sea una vía que debe ser recorrida, previendo además una masiva presencia por parte de la piedad popular a esta celebración que será parte del Año de la Fe”.