La recesión global produce 53 millones de pobres más

Causará la muerte de un millón de niños, según el Banco Mundial

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WASHINGTON, martes, 27 abril 2010 (ZENIT.org).- La crisis económica global llevará a la extrema pobreza a 53 millones de personas más y causará en los próximos cinco años la muerte de más de un millón de niños, según un informe conjunto del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

Un informe –del que se hace eco el diario vaticano Osservatore Romano, en su edición de este domingo- sobre la realización de los Objetivos del Milenio establecidos por Naciones Unidas en 2000, realizado conjuntamente por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial afirma que la crisis económica global producirá 53 millones de nuevos pobres y causará la muerte de un millón de niños.

Sin embargo, para 2015, el número de pobres del mundo, es decir los que viven con menos de 1,25 dólares al día, se reducirá a la mitad respecto a las estimaciones de 1990.

La crisis económica de 2008-2009 y el alza de los precios de los productos alimentarios que la precedió tienen y tendrán consecuencias devastadoras para la población mundial.

Casi mil millones de personas deben todavía afrontar fraves dificultades para procurarse el alimento y a menudo los segmentos más débiles, como los niños y las mujeres embarazadas, corren el riesgo de perder la vida.

Según la mayoría de los expertos, los ocho Objetivos del Milenio no podrán ser alcanzados en los límites temporales preestablecidos. En especial, el Objetivo de reducir en los países en vías de desarrollo la mortalidad infantil a 34 niños por mil parece bastante improbable. Esta tasa, según los analistas, llegará en 2015 a 68 niños por mil.

También fue presentado en Washington el informe del FMI sobre la situación económica en el África subsahariana. El crecimiento económico en el área debería ser en 2010 del 4,75% para luego acelerar en 2011 al 5,75 contra el 2% de 2009.

“La relativamente contenida deceleración económica en la región –dice el análisis- se debe a la salud general de las economías locales el año anterior a la crisis y de las políticas macroeconómicas puestas en marcha en muchos países”. Además, “los Gobiernos de cerca de dos tercios de los países del área han logrado aumentar el apoyo público para sostener la actividad económica”.

La situación del hambre sigue estando sin embargo en niveles alarmantes y gravísismos. Cerca de diez millones de personas están afectadas por una grave crisis alimentaria que ha golpeado a varios países de la región norteafricana del Sahel. En especial –dicen los datos de la ONU- en Níger, 7,8 millones de habitantes se encuentran “en estado de inseguridad alimentaria”.

Por Nieves San Martín