La reconciliación en Tierra Santa, signo de una nueva era según Riccardi

XXV Encuentro Internacional por la Paz organizado por la Comunidad de San Egidio

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BARCELONA, lunes 4 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- “La reconciliación en esa región, en la seguridad de Israel, en el desarme de los violentos y de los terroristas, en la patria para los palestinos, es difícil, pero será el signo profético de una nueva era para el mundo”.

Así lo afirmó Andrea Riccardi, este domingo en el XXV Encuentro Internacional por la Paz que se celebra en Barcelona del 3 al 5 de octubre, con el tema Convivir en un tiempo de crisis. Familia de los pueblos, Familia de Dios.

Riccardi añadió que “hay que lograr una solución compartida sin esconder las dificultades”.

La Comunidad de San Egidio y el arzobispado de Barcelona organizan este encuentro que renueva el espíritu de la Jornada de Oración de Asís convocada por Juan Pablo II en el año 1986.

Los debates y oraciones tratan de fomentar la paz en todos los lugares del mundo, aunque la presente edición dedica una atención especial, entre otras cuestiones, a Oriente Medio, informó la Comunidad de San Egidio.

Ya en el acto inaugural, intervinieron el ministro de Relaciones Diplomáticas y de la Diáspora de Israel, Yuli Yoel Edelstein, y el de Asuntos Religiosos de la Autoridad Nacional Palestina, Mahamoud Al-Habash.

El ministro israelí declaró que “la paz no puede ser rehén de los hombres de armas” y que “buenos muros no hacen buenos vecinos”.

El ministro palestino expresó su deseo de que “Israel acoja la mano tendida” porque “la vía para la paz es clara y ahora debemos aplicar el método del diálogo”.

Ambos políticos mostraron sus deseos de llegar a la paz, ante más de 350 autoridades políticas y religiosas, entre ellas el presidente de Montenegro, Filip Vujanovic; el rabino jefe de Israel, Yona Metzger, y el ministro egipcio para los Asuntos Religiosos, Zakzouk.

El diálogo entre los dos ministros palestinos e israelíes continuó este lunes, en uno de los numerosos coloquios que está acogiendo el Encuentro, no sólo en Barcelona sino también en otras ciudades cercanas, entre ellas Tarragona y Terrassa.

Ambos condenaron la violencia contra los libros sagrados y contra las sinagogas y las mezquitas, lamentando el ataque de este domingo a una mezquita en Cisjordania.

“Quien ataca las mezquitas lo hace contra todo profeta, Abraham, Jesús y Mahoma, y contra el Dios del Corán y de la Torah”, afirmó Al-Habash.

Más distantes aparecieron las posiciones de ambos ministros respecto a la moratoria sobre los asentamientos y a la naturaleza de las ocupaciones.

Para el ministro palestino, la relación con Gaza es un problema exclusivamente interno de los palestinos que “se resolverá cuando se definan los límites del Estado palestino” y declaró que será posible un diálogo entre Hamas y Fatah como ha sucedido en el seno de toda comunidad política.

El ministro israelí, destacó, en cambio, que “no podemos firmar con la autoridad palestina y no preguntarnos qué sucederá con Hamas en Gaza”.

Edelstein también explicó que se mostró contrario al retiro de Gaza “porque temía un recrudecimiento de la violencia, pero debemos trabajar por las jóvenes generaciones, para que no se instalen en el odio”.

El ministro israelí elogió el diálogo propiciado en Barcelona por la Comunidad de San Egidio y afirmó que, si se quiere avanzar, no hay que tener miedo a hablar de los problemas, de los refugiados, de Jerusalén,...

Ortodoxos

El Encuentro empezó este domingo por la mañana con una misa en la iglesia de Santa María del Mar de Barcelona, presidida por el cardenal Sistach.

Por primera vez en España, pronunció la homilía de una liturgia eucarística un metropolitano ruso ortodoxo, el exarca de Bielorrusia Filarete, que forma parte de una numerosa delegación del patriarcado de Moscú, junto al responsable de las Relaciones Exteriores de ese patriarcado, el metropolitano Hilarion, y otros metropolitanos.

El cardenal Sistach afirmó que, en tiempos de crisis, “podemos vernos tentados a dejarnos arrastrar por el desaliento, como si nos dijera: proponemos la paz pero lo que domina es el conflicto”.

Por su parte, en su homilía, el metropolitano Filaret preguntó: ¿Tiene fuerza y sentido nuestra oración? ¿No es vana nuestra confianza? ¿No ha dejado al Señor, un mundo que escapa del Evangelio de una manera tan meticulosa?”

Como respuesta, ambos obispos destacaron la vía del diálogo y de la fe para afrontar las dificultades del mundo contemporáneo en el que prevalecen el conflicto y el escepticismo.

Durante la misa, se leyó el mensaje que el Papa ha hecho llegar al Encuentro a través del secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.

Esta cumbre mundial de religiones y culturas tiene una gran relación con la visita que el Papa realizará a Barcelona dentro de un mes, según el arzobispo de la arquidiócesis, el cardenal Lluís Martínez Sistach.

“En estos días se reúne aquí una familia de pueblos, que es la familia de Dios, y es algo muy querido por Benedicto XVI, como lo es el diálogo entre las religiones”, declaró el viernes en una rueda de prensa de presentación del Encuentro Internacional por la Paz.

Por Patricia Navas