La reforma de la curia será amplia, gentil y con gran consenso

El cardenal Maradiaga en entrevista al diario l'Unita', ex órgano del partido comunista

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 2746 hits

El cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, presidente de Caritas Internacional, y jefe del nuevo Consejo de Cardenales compuesto por ocho purpurados de diversos países que le ayudarán al papa en su reforma, concedió una entrevista publicada este domingo por el diario italiano de izquierda l'Unita'.

En sus declaraciones al ex órgano oficial del Partido Comunista Italiano, el cardenal indicó que la reforma que realizará el papa Francisco en la Iglesia será amplia, pero al mismo tiempo gentil y con gran consenso. Precisó que Juan Pablo II fue decisivo en la caída de la Unión Soviética, Benedicto XVI consolidó diversos pilares fundamentales de la fe, y "ahora con el papa Francisco ha llegado el momento de acercar más al pueblo de Dios a través del cariño y de las cosas simples, pero esenciales para la vida cristiana que tocan los problemas de cada día y especialmente los corazones”.

 “La prioridad --inició el cardenal-- es la reforma del sínodo de los obispos, organismo de la Iglesia que ayuda al pontífice en sus decisiones”.  Y precisó que el santo padre quiere el aporte de ellos y de sus países, trabajando incluso a distancia, por ejemplo con internet. Consideró que será una reforma interesante, porque “la sinodalidad, la relación de colaboración de los obispos con el pontífice, indicada por el Concilio Vaticano II no fue muy desarrollada”. 

Otra reforma que se quiere realizar --prosiguió el cardenal hondureño-- es la reforma de la Secretaría de Estado y la nueva estructuración de la Curia Romana y de sus dicasterios”. y precisó que "no son retoques, sino una reforma de la Curia. Necesitaremos tiempo. No se esperen que sea para el año próximo” esto porque “queremos que el proyecto sea discutido con quienes viven aquellas situaciones, que tienen experiencia, y para que den su aportación” dijo.

Para ello los cardenales que forman parte de la comisión han realizado sondeos en sus continentes, recogiendo un material precioso e interesante, pero no solo, también el cardenal Bertello, prefecto del Gobernatorato de la Santa Sede, realizó un importante trabajo recogiendo sugerencias propuestas por la misma Curia Romana. Y precisó que ahora este material está siendo sistematizado. 

Maradiaga consideró que la unificación de los dicasterios de la Curia Romana es una necesidad evidente. Y que fueron los cardenales en las reuniones anteriores al cónclave los que consideraron que “la Curia ha crecido mucho y que es difícil que pueda trabajar con agilidad”. Aunque el tema fue apenas abordado y será necesario examinar las diversas situaciones.

Sobre los dicasterios que se ocupan de la parte económica de la Santa Sede, dijo, “no hemos aún enfrentado este punto. Estamos esperando que concluyan su trabajo las dos comisiones instituidas por el santo padre".

Admitió también que “no se entiende porqué el Vaticano no pueda tener, como sucede en los otros estados, un ministerio de las finanzas que reagrupe a todos los actuales dicasterios” y que esta hipótesis la indicó el cardenal Nicora.

Sobre el Instituto de Obras de Religión (IOR), consideró que “hay que superar la actual ambigüedad de una fundación que no es un banco” y precisó que sobre el tema “se están ocupando otras dos comisiones”, si bien hay algo sobre lo que no existen dudas: “la transparencia es la mejor respuesta”.

Sobre los últimos pontificados consideró que “nadie había sospechado que Juan Pablo II venido desde Polonia, habría derrumbado la cortina de hierro; después el papa Benedicto puso firmes algunas bases teológicas fundamentales, como el amor, la esperanza y la fe. Ahora con el papa Francisco ha llegado el momento de acercar más al pueblo de Dios a través del cariño y de las cosas simples, pero esenciales para la vida cristiana que tocan los problemas de cada día y especialmente los corazones”.

“Estamos – prosiguió el cardenal-- en esta etapa de la Providencia que nos lleva a estar más cerca de las enseñanzas del Concilio Vaticano II”. Y consideró que “también la reforma de la Curia responde a esta exigencia: no un organismo fuera y arriba del mundo, pero en el mundo y que busca servirlo” porque “el concepto que Francisco tiene de la autoridad es el servicio”.

Otro tema fue la situación de Siria y la jornada de ayuno y oración: “Fue un milagro. Esas sanciones que Estados Unidos querían aplicar en Siria hubieran llevado a la guerra y esos misiles habrían provocado más destrucción y sufrimiento”. Añadió que la carta del santo padre al presidente Putin tuvo un efecto extraordinario “fue un hecho importantísimo en la historia del mundo. Fue un remezón saludable en la conciencia de todos”.

Sobre el drama de la inmigración, incluso de Centroamérica con Estados Unidos, el cardenal consideró que para “evitar tragedias de este tipo es necesario que haya más vigilancia contra los traficantes que se aprovechan de este drama”. Pero también es necesario “estimular a los gobiernos para que presten más atención a la juventud”.  Porque “no hay interés por el destino de tantos jóvenes. No tienen un horizonte. Es un dolor”.

Y el director de la Cáritas Internacional concluye la entrevista indicando que en el mundo globalizado es necesario una economía que no se base solamente en el lucro, pero también en la solidaridad”.