La Santa Sede alerta sobre las muertes por accidente de tráfico

1.3 millones de personas mueren al año en la carretera

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BANGKOK, martes 19 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Alrededor de 700.000 de las 1,3 millones de muertes anuales por accidente de tráfico se producen en Asia y Oceanía. Es el trágico balance sobre el que llama la atención el congreso internacional de pastoral de la carretera que ha comenzado hoy en Bangkok (Tailandia).

El encuentro está organizado por el Consejo Pontificio para la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, es el tercero de una serie de congresos continentales sobre pastoral de la carretera, y el primero que se celebra en Asia y Oceanía.

El primer congreso se celebró en Bogotá (Colombia) en 2008, sobre pastoral de la carretera en América Latina, y el segundo tuvo lugar en 2009 en Roma, centrado en Europa. El año que viene, está previsto un cuarto congreso sobre esta pastoral en África y Madagascar.

En esta reunión en Bangkok participan 55 responsables de 18 países, y está organizada en colaboración con la Federación de Conferencias Episcopales de Asia (FABC).

Uno de los objetivos fundamentales de este encuentro es afrontar el elevado número de muertes en accidente de tráfico, alrededor de 3.000 diarias.

Según un comunicado oficial del Consejo Pontificio, la muerte por accidentes de tráfico se ha convertido en “un fenómeno global muy preocupante”.

Los accidentes de tráfico provocan la muerte de 1,3 millones de personas al año, unas 3.000 diarias, de las que 500 son de menores de edad. El 90% de estos accidentes tienen lugar en países pobres o en vías de desarrollo.

El Consejo observa con preocupación que, en particular, en Asia y el Pacífico, las muertes anuales rondan las 700.000, y que la ONU prevé que en 2020, dos terceras partes de los accidentes de tráfico tengan lugar en esta región del mundo.

Conducción segura

Así, entre los objetivos del encuentro de Bangkok se encuentran “promover el entendimiento y la educación entre todos los motoristas sobre la ética en la carretera, una conducción segura y una caridad humana-cristiana en la calle-carretera” y alentar la atención pastoral a los camioneros u otras personas que trabajan muchas horas en la carretera.

El Consejo destacó que el apostolado de los que trabajan en la carretera o viven en la calle “cubre un amplio espectro de aquellos que se ven forzados de una manera u otra a vivir fuera de los límites de una vida normal en el hogar y una atención parroquial ordinaria”.



Los participantes del encuentro considerarán temas como “la atención pastoral a los usuarios de la carretera y el ferrocarril, la promoción de una ética de la carretera digna y cristiana, las mujeres y los niños de la calle y las personas sin hogar”.

Intentarán mejorar sus programas ministeriales y sumar esfuerzos para debatir nuevas estrategias de colaboración con otras organizaciones, con el objetivo de salvaguardar la dignidad de la persona humana y garantizar su bienestar.

El Consejo destacó que el encuentro de Bangkok también se ocupará de los problemas de la prostitución y el tráfico de personas, que ha “llegado a niveles sin precedentes, hasta el punto de que puede considerarse como una nueva forma de esclavitud”.