La Santa Sede apoya la energía nuclear para uso civil

Dijo el cardenal Martino con motivo del XX aniversario de Chernóbil

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 27 abril 2006 (ZENIT.org).- El cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, invitó a la comunidad internacional a apoyar el desarrollo de la energía nuclear para uso civil.



El purpurado hizo esta declaración en el discurso de clausura del Seminario por los veinte años de la catástrofe nuclear de Chernóbil. Martino animó a que se realicen gestos de solidaridad hacia los países que sufrieron la tragedia.

En el seminario, organizado por Justicia y Paz y la Embajada de Ucrania ante la Santa Sede, participaron embajadores acreditados ante el Vaticano.

Las ponencias estuvieron a cargo de Didier Louvat, de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), el ministro Yuriy Polyachenko, el profesor Wolfgang Plastino de la Universidad “Roma Tre” y Julio Medina de Armas, del programa cubano para los niños de Chernóbil.

El presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz confirmó el interés de la Santa Sede en “seguir investigando sobre el uso de la energía nuclear para fines civiles, tan rica en aplicaciones técnicas, culturales y políticas”.

Según el cardenal, a los veinte años del desastre de Chernóbil, que provocó daños incalculables en los aspectos sanitario, social y económico, sobre todo en Ucrania, Bielorrusia y Rusia, es necesario que la comunidad internacional propicie «una generosa disponibilidad y solidaridad de la sociedad civil» hacia los países más golpeados, «ayudándoles a resolver los numerosos problemas sociales, económicos, sanitarios y ambientales, secuelas del desastre».

El purpurado subrayó sin embargo que la comunidad internacional debería también «continuar estudiando los complejos temas ligados a la energía nuclear para uso civil».

«El Seminario --afirmó el cardenal Martino-- nos ha enseñado que la energía nuclear no hay que mirarla, como a menudo se hace, con las anteojeras del prejuicio ideológico sino con la mirada de la inteligencia, la racionalidad humana y de la ciencia, acompañadas del ejercicio sabio de la prudencia, en la perspectiva de realizar un desarrollo integral y solidario de la persona humana y de los pueblos».

En la inauguración, el presidente del dicasterio vaticano recordó que el accidente nuclear de Chernóbil «alertó al mundo sobre la necesidad de estudiar la conveniencia y moralidad del uso de la energía atómica con fines civiles», pero, al mismo tiempo, hizo «florecer innumerables iniciativas de solidaridad, dirigidas de modo especial a los niños» y «permitió un debate profundo sobre el uso de la energía nuclear civil y sobre las condiciones de seguridad de su uso».

Por último, el cardenal Martino subrayó el interés de la Santa Sede en que el discurso de la energía se «acompañe con otro sobre desarrollo y modelos de desarrollo».