La Santa Sede busca ofrecer atención pastoral a los participantes en regatas

Comenzará con la Copa Louis-Vuitton y la Copa America

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CIUDAD DEL VATICANO, 22 noviembre 2002 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha decidido ofrecer asistencia pastoral a los centenares de profesionales que gravitan en torno a las competiciones marítimas, comenzando por las dos regatas de vela más importantes del mundo, la Copa Louis-Vuitton y la Copa America.



El anuncio fue hecho público este viernes en un comunicado de prensa publicado por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, organismo vaticano encargado de la atención de las personas que viven del mar.

El Consejo explica que su objetivo es el de tratar de ofrecer ayuda a los «centenares de marinos, a sus relativas familias, a los grupos de apoyo, así como a los periodistas acreditados para seguir el acontecimiento, que viven entre tres y seis meses lejos de casa, en este caso en Auckland, Nueva Zelanda», donde tienen lugar las dos regatas.

El comunicado reconoce que estas personas durante todo este tiempo suscitan interrogantes sobre la ayuda que hasta ahora les podía brindar la Iglesia: «¿saben estas personas a quién dirigirse para pedir los consejos o el apoyo que pueden necesitar en la situación que están viviendo? ¿Hasta qué punto es visible la Iglesia en este ambiente?».

Para responder a estas preguntas, el presidente del Consejo Pontificio, el arzobispo japonés Stephen Fumio Hamao, ha decido pedir la realización de un «estudio previo» sobre la atención al «ambiente de las competiciones marítimas», comenzando por la Copa Louis Vuitton, que se puede considerar como la primera fase antes del desafío de la Copa América.

El estudio, que tendrá dos fases, será realizado por el sector marítimo del mismo Consejo.

«La primera fase de investigación (noviembre-diciembre de 2002) consistirá en contactar a las personas que pueden ayudar a comprender este ambiente por haber participado en los diferentes equipos deportivos o por haberles acompañado», explica el comunicado.

Además, se contactarán a párrocos y capellanes con experiencia en el apostolado del mar, a las agencias cristianas miembros de la International Christian Maritime Association (ICMA), así como los mismos periodistas que han cubierto o cubren estos acontecimientos

«La segunda fase consistirá en emprender un diálogo, durante la final de la Copa Vuitton (enero de 2003), con la Iglesia local, los encargados de su gestión, los medios de comunicación, los grupos de apoyo, para hacer conocer el apostolado del mar».

Tras estas dos fases, según concluye el comunicado, el Consejo vaticano podrá ayudar en el futuro a los obispos diocesanos a «determinar las maneras más adaptadas para la atención pastoral a favor de los marinos, así como a los líderes del apostolado del mar de todo el mundo para que puedan ofrecer su propia colaboración a todos aquellos que se ocupan de este trabajo apostólico».