La Santa Sede examina la segunda respuesta de la Fraternidad San Pío X

Posición sobre el "Preámbulo doctrinal" de 2011

| 1679 hits

Por Anita Bourdin

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 abril 2012 (ZENIT.org).- El Vaticano examina la segunda respuesta de la Fraternidad San Pío X a propósito del "Preámbulo doctrinal", remitido al superior de la Fraternidad, en septiembre de 2011 --acompañado por una "Nota preliminar"- que era la "base fundamental para llegar a la plena reconciliación con la Sede Apostólica" de los discípulos de monseñor Marcel Lefebvre (ver: http://www.zenit.org/article-40374?l=spanish).

Una primera respuesta llegada en enero último a la Congregación para la Doctrina de la Fe, respecto al dossier, no satisfizo a la Santa Sede que pidió, en marzo pasado, "clarificaciones" (ver: http://www.zenit.org/article-41742?l=spanish).

La respuesta a esta petición del 16 de marzo pasado ha llegado el 17 de abril, indica un comunicado de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei, y, según el procedimiento habitual, la Congregación para la Doctrina de la Fe va ahora a examinar la nueva respuesta y a someterla a Benedicto XVI.

"El texto de la respuesta de su excelencia monseñor Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, requerida durante el encuentro de 16 de marzo de 2012 en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha llegado el 17 de abril de 2012. Este texto será examinado por el dicasterio y sometido a continuación al santo padre", indica hoy el comunicado publicado por la Santa Sede.

En marzo último, la Santa Sede había subrayado su voluntad de "evitar una ruptura eclesial de consecuencias dolorosas e incalculables" con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

El cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, había recibido en El Vaticano al superior de la Fraternidad, monseñor Fellay.

El Vaticano ha invitado ahora a monseñor Fellay "a clarificar su posición, con el fin de llegar a la reducción de la fractura existente, como ha deseado el papa Benedicto XVI".

El "Preámbulo" enuncia las condiciones de la plena comunión con la Iglesia católica, que son: "algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica, necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el sentir cum Ecclesia".