La Santa Sede llama a consulta al nuncio en Irlanda

Tras las críticas al Vaticano del Primer Ministro irlandés, Enda Kenny

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ROMA, martes 26 de julio de 2011 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha llamado a consulta al nuncio en Irlanda, monseñor Giuseppe Leanza, tras la publicación, el pasado 13 de julio, del Informe de la Comisión de Investigación del Gobierno irlandés sobre las acusaciones de abusos a menores por parte del clero de la diócesis de Cloyne.

Según se hizo público ayer lunes mediante una nota de la Sala de Prensa, la decisión de la Secretaría de Estado habría llegado, en particular, tras las numerosas reacciones tras la publicación de este informe, de 341 páginas, sobre los abusos cometidos por al menos 19 sacerdotes entre 1996 y 2009 en esta diócesis del condado de Cork.

Interviniendo el 20 de julio en la Cámara Baja del Parlamento irlandés, el primer ministro Enda Kenny había criticado duramente al Vaticano, afirmando que el Informe ponía en evidencia “la disfunción, la desconexión y el elitismo que dominan la cultura del Vaticano. El estupro y la tortura de niños fueron minimizados para sostener, en cambio, la primacía de las instituciones, su poder y su reputación”.

El Primer Ministro irlandés afirmó que “por primera vez, un informe sobre los abusos sexuales del clero ha arrojado luz sobre un intento de la Santa Sede de frustrar una investigación en una república democrática y soberana, y esto hace sólo tres años, no hace tres décadas”.

Haciéndose eco de estas críticas, el ministro de Exteriores irlandés, Eamon Gilmore, declaró que espera una respuesta por parte del Vaticano en “tiempos razonables” o por lo menos “no más allá de finales de agosto”.

A continuación, intervino sobre el asunto el director de la Sala de Prensa, Federico Lombardi, el cual afirmó que la Santa Sede respondería “oportunamente” a las cuestiones planteadas por el Gobierno irlandés sobre el tema.

El portavoz vaticano auguraba que “el debate se desarrolle con la necesaria objetividad, de manera que se contribuya a la causa que debe estar particularmente en el corazón de todos, es decir, la salvaguardia de los niños y de los jóvenes, y la renovación del clima de confianza y de colaboración para alcanzar este objetivo, en la Iglesia y en la sociedad, como deseó el papa en su carta a los católicos de Irlanda”. ”.

Por su parte, el arzobispo de Dublín, monseñor Diarmuid Martin, en una entrevista a la radio nacional RTE, negó las acusaciones según las cuales el Vaticano habría alentado a los obispos a no denunciar los abusos a las autoridades oficiales, subrayando que en la diócesis de Cloyne se ignoraron las normas que en 2001 emanó el cardenal Ratzinger, cuando era aún prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El arzobispo afirmó también que él mismo entregó 70 mil documentos a la comisión de investigación Murphy, denunciando todos los casos de declaraciones o denuncias de abuso a la policía irlandesa.

En una declaración no escrita, recogida por Radio Vaticano, el padre Ciro Benedettini, vicedirector de la Sala de Prensa de la Santa Sede, explicó ayer que la llamada al nuncio “tiene como fin principal permitir una consulta con quien trabaja sobre el terreno, por parte de la Secretaría de Estado y de los demás dicasterios implicados, con el fin de preparar la respuesta oficial de la Santa Sede al Gobierno irlandés”.

El padre Benedettini subrayó que la llamada a consultas al nuncio, una medida a la que la Santa Sede acude raramente, “muestra la seriedad de la situación, la voluntad de la Santa Sede de afrontarla con objetividad y determinación, además de una cierta nota de sorpresa y disgusto por algunas reacciones excesivas”.

En resumen, concluyó, se trata de una decisión que debe interpretarse “en la línea de una voluntad de la Santa Sede dirigida a una colaboración seria y efectiva”.