La Santa Sede pide bajar los precios de medicamentos contra el sida

Petición de monseñor Cordes al presentar el mensaje de Cuaresma del Papa

| 774 hits

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 29 enero 2004 (ZENIT.org).- La disponibilidad de medicinas a precios bajos es decisiva para evitar muertes de sida en África, por lo que la Santa Sede hizo este jueves un llamamiento a la responsabilidad de la industria farmacéutica.



«La Santa Sede ha emprendido iniciativas para hacer presión a las grandes industrias farmacéuticas con el objetivo de que rebajen los precios», confirmó el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», en la rueda de prensa en la que se presentó el mensaje de Juan Pablo II para esta Cuaresma.

En el texto, el Papa subraya que «la humanidad no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante» como es el de la epidemia del sida, en particular entre los más pequeños.

«El sufrimiento de los niños que mueren porque no tienen medicinas podría ser evitado», constató monseñor Cordes, quien preside el organismo de la Santa Sede que coordina la labor de las instituciones católicas de ayuda en el mundo.

En el encuentro con la prensa, también se sumó a esta petición --presentada ya en varias ocasiones por el Papa y otros exponentes de la Santa Sede-- el sacerdote norteamericano Angelo d’Agostino, S.J., director médico de «Nyumbani - The Children of God Relief Institute» de Nairobi.

El proyecto de este religioso recibirá ayudas en este año del Consejo Pontificio «Cor Unum», en respuesta a la invitación del Santo Padre en esta Cuaresma de reforzar el compromiso a favor de la infancia necesitada.

Según recordó el padre D'Agostino ante los periodistas «cada día mueren en Kenya cuatrocientas personas de sida: constituye una acción genocida de los carteles farmacéuticos que rechazan ofrecer medicamentos asequibles en África», denunció.

Para el antiguo profesor de la Universidad de Georgetown durante treinta años y ahora médico en Kenya desde hace dos décadas, «la falta de conciencia social de estas empresas capitalistas» es «un problema moral» ya que podrían «salvar la vida de 25 millones de africanos infectados por el virus VIH en África Subsahariana».

«Según datos de la Organización Mundial para la Salud (OMS) hay 11 millones de niños huérfanos en África a consecuencia del sida», insistió monseñor Cordes.

El padre Angelo d'Agostino está fundando el pueblo llamado Nyumbani Village con el objetivo de que en él convivan unas mil personas, la mayoría niños afectados por el sida, así como personas mayores. Para ello cuenta con la ayuda del filántropo estadounidense John Noel.

Con su presencia en Roma para presentar en el Vaticano el mensaje cuaresmal del Papa, el sacerdote lanzó un llamamiento a los medios de comunicación para que se hagan eco del drama y susciten respuestas por parte de los cristianos, la sociedad civil y en particular la industria farmacéutica.

El Consejo Pontificio «Cor Unum» financiará el «Nyumbany Village», que se encuentra en la diócesis de Nairobi y, por este motivo, solicita fondos (más información en corunum@corunum.va).

«Me doy cuenta que es una iniciativa concreta y que no puede resolver totalmente el problema de los huérfanos de sida», reconoció monseñor Cordes, pero invitó a los cristianos a una «conversión» en el tiempo cuaresmal que se acerca.