La Santa Sede pide mayor control sobre el tráfico de armas

La falta de regulación repercute en los conflictos locales y la violencia urbana

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NUEVA YORK, martes 26 de julio de 2011 (ZENIT.org).- El comercio ilegal de armas ha contribuido a numerosas situaciones de sufrimiento humano, y se necesitan una serie de normas regulativas, dice la Santa Sede.

En una declaración preparada para el Tercer Comité Preparatorio para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Tratado del Comercio de Armas, que ha tenido lugar del 11 al 15 de julio en Nueva York, la delegación de la Santa Sede en las Naciones Unidas expresó su apoyo a “una serie de estándares acordados internacionalmente”, que serán debatidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Tratado del Comercio de Armas del próximo año.

“En muchas partes del mundo”, comienza la declaración, “el comercio ilícito de armas y de munición ha provocado sufrimiento humano, conflictos internos, disturbios civiles, violaciones de los derechos humanos, crisis humanitarias, crimen, violencia y terror”.

Admitiendo la “gran importancia del actual proceso TCA”, desatacó la declaración, “el comercio no regulado y no transparente y la ausencia de de sistemas de monitorización efectivos del comercio de armas a nivel internacional ha tenido serias consecuencias humanitarias, ha frenado el desarrollo humano integral, a socavado el Estado de Derecho, hace aumentar los conflictos y la inestabilidad en todo el mundo, pone en peligro los procesos de paz en los distintos países y generan una cultura de la violencia y de la impunidad”.

“Hay que tener en cuenta las graves repercusiones del tráfico ilícito de armas en la paz, el desarrollo, los derechos humanos y las situaciones humanitarias, especialmente el profundo impacto que deja en las mujeres y los niños. Estos asuntos pueden ser resueltos eficientemente sólo a través del compartir las responsabilidades por parte de todos los miembros de la comunidad internacional”.

La declaración de la delegación de la Santa Sede en las Naciones Unidas instó a que las armas no “deberían ser considerados un tipo de mercancía cualquiera que se pone a la venta”. La delegación explicó la necesidad de reglas “de acuerdo a principios específicos del orden y ley morales”.

“Se requieren todo tipo de esfuerzos para prevenir la proliferación de todo tipo de armas que alientan las guerras locales y la violencia urbana y matan a muchas personas al mundo cada día”, destacó la declaración.

“De aquí la urgencia de la adopción de un instrumento legal, que la Santa Sede apoya plenamente, con medidas legales vinculantes sobre el control del comercio de armas y municiones convencionales a nivel internacional, nacional y regional”.

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En la web de Zenit:

Texto completo: www.zenit.org/article-40022?l=spanish