La Santa Sede pide no focalizar en la Iglesia las acusaciones de abusos

Apoya la manera como la Iglesia en Europa está afrontando esta “amplia cuestión”

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Los abusos a menores por parte de responsables eclesiales son especialmente reprobables, pero la cuestión es más amplia y focalizar las acusaciones en la Iglesia falsea la perspectiva.

Lo advirtió este martes el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, S.I., en una nota que leyó ante los micrófonos de Radio Vaticano, en relación con el debate en torno a los abusos sexuales a menores de edad.

“Ciertamente, los errores cometidos en las instituciones y por responsables eclesiales son particularmente reprobables, dada la responsabilidad educativa y moral de la Iglesia”, indicó.

“Pero todas las personas objetivas e informadas saben que la cuestión es mucho más amplia, y concentrar las acusaciones sólo en la Iglesia lleva a falsear la perspectiva”, añadió.

El padre Lombardi ilustró esta realidad con un ejemplo proporcionado recientemente por las autoridades de Austria.

Según las mismas, “en un mismo periodo de tiempo, los casos hallados en instituciones vinculadas a la Iglesia fueron 17, mientras se produjeron otros 510 en otros ambientes”, explicó el portavoz vaticano, que añadió que “es bueno preocuparse también de éstos”.

La nota indica que, contra los abusos, la Iglesia elabora las respuestas apropiadas, que se insertan “en un contexto y en una problemática más amplia que hace referencia a la protección, de los niños y de los jóvenes, de los abusos sexuales en la sociedad”.

El padre Lombardi se refirió a la iniciativa, promovida por el Ministerio de la Familia de Alemania, de convocar una mesa redonda de las distintas realidades educativas y sociales para afrontar la cuestión desde una perspectiva compleja y adecuada.

“La Iglesia está naturalmente dispuesta a participar y comprometerse -indicó-. Probablemente su dolorosa experiencia puede ser una contribución útil también para los demás”.

“La Canciller, la Señora Merkel, ha reconocido justamente a la Iglesia en Alemania por su compromiso serio y constructivo”, añadió.

El portavoz vaticano también destacó que “la Iglesia vive inserta en la sociedad civil y en ella asume su responsabilidad, aunque también tiene su ordenamiento específico distinto, el “canónico”.

Federico Lombardi inició su nota con una referencia a los abusos sexuales a menores cometidos en instituciones gestionadas por entidades eclesiásticas y por personas con responsabilidad en la Iglesia, en particular sacerdotes, en Irlanda.

Y explicó que el Papa, tras reunirse con los más altos representantes del episcopado y después con todos los obispos ordinarios de Irlanda, “prepara la publicación de una carta sobre el tema para la Iglesia en Irlanda”.

Seguidamente, el padre Lombardi abordó el debate sobre abusos sexuales a menores que, en las últimas semanas, está implicando a la Iglesia en Alemania, Austria y Holanda.

Sobre estos casos, el portavoz de la Santa Sede apreció las actuaciones, para afrontar los abusos, llevadas a cabo por las principales instituciones eclesiásticas implicadas: las conferencias episcopales de Alemania, Austria y Holanda, y la provincia de los jesuitas alemana.

La Santa Sede considera que éstas “han afrontado manifestarse sobre el problema de manera oportuna y con decisión”.

“Han demostrado su voluntad de transparencia -continúa la nota-; en cierto sentido, han acelerado el surgimiento del problema invitando a las víctimas a hablar, también cuando se trataba de casos de hace mucho tiempo”.

El padre Lombardi prosiguió destacando que “actuando así, han afrontado los problemas “con el pie derecho”, porque el punto de partida correcto es el reconocimiento de lo que ha pasado, y la preocupación por las víctimas y las consecuencias de los actos cometidos contra ellas”.

“Además -añadió-, han tomado en consideración las “Directivas” ya existentes o han previsto nuevas indicaciones operativas para llevar a cabo también la estrategia de prevención”.

Federico Lombardi afirmó que “no se puede negar la gravedad de la aflicción que la Iglesia está atravesando”.

Y concluyó destacando que “no hay que renunciar a hacer todo lo posible para obtener finalmente también resultados positivos, de mejor protección de la infancia y de la juventud en la Iglesia y en la sociedad, y de purificación de la Iglesia misma”.