La solidaridad con los países pobres evitará la emigración masiva, dice el Vaticano

Intervención del arzobispo Migliore en la ONU

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NUEVA YORK, martes, 19 septiembre 2006 (ZENIT.org).- La Santa Sede considera que es necesaria una «ola de solidaridad» a favor de los países menos desarrollados que entre otras cosas ayudará a evitar el que sus ciudadanos se vean empujados a abandonar su tierra en búsqueda de futuro mejor.



Así lo explicó el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, al intervenir este lunes en Nueva York en la Reunión para la revisión global a medio plazo de la realización del Programa de Acción para los Países Menos Desarrollados (BPOA) durante la década 2001-2010.

«Hace veinte años, la opinión pública quedó conmovida ante quienes arriesgaban sus vidas saltando muros que los aprisionaban en los regímenes dictatoriales», recordó el prelado.

«Hoy, millones de personas arriesgan las suyas escapando de la dictadura de la pobreza. Los muros no los detendrán», aseguró.

«Por su bien y por la prosperidad de todos nosotros, los países más desarrollados y los menos adelantados deben poner en práctica políticas efectivas» «para que los ciudadanos de los países menos desarrollados decidan libremente permanecer en su casa, donde puedan obtener para ellos mismos, para sus familias y para su país empleo y condiciones de vida que puedan definirse realmente dignas».

La ayuda a estos países, afirmó está «basada en la unidad del género humano y en la misma dignidad de todas las personas».

En particular propuso «condiciones comerciales claramente favorables a los países menos desarrollados», que implica «la apertura de los mercados desarrollados», evitando cargarles con impuestos, «la eliminación de barreras».

Asimismo pidió tomar provisiones «para la rápida y total cancelación de la deuda externa de los países menos desarrollados, junto con medidas que aseguran que esos países no caigan de nuevo en la deuda insostenible».

El representante papal pidió también «una inversión masiva de recursos en la investigación y desarrollo de medicinas para el sida, la malaria, la tuberculosis y otras enfermedades tropicales».