La UNESCO declara Belén patrimonio de la Humanidad, creando polémica

El custodio de Tierra Santa pide despolitizar el caso: Son monumentos fundamentalmente religiosos

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Por H. Sergio Mora

ROMA, domingo 1 julio 2012 (ZENIT.org).- La basílica de la Natividad de Belén y la Ruta de la Peregrinación han sido incorporados en la lista de la UNESCO del Patrimonio Mundial en Peligro, a petición del gobierno palestino. Lo decidió este viernes el Comité Mundial del ente de las Naciones Unidas reunido en San Petersburgo despertando polémica con el gobierno de Israel y temores por parte del Patriarcado Greco-ortodoxo, Custodia y Armenos.

La medida podría ser un arma de doble filo pues si bien estos lugares santos, de un lado son ahora tutelados por el organismo de Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, de otro lado pierden soberanía sus custodios actuales: las Iglesias católica, greco-ortodoxa y armenia.

Entretanto, en entrevista telefónica con ZENIT, el padre Pierbattista Pizzaballa, custodio de Tierra Santa, indicó hoy que los temores suscitados por las primeras noticias se ha redimensionado un tanto desde el momento que no es solamente la basílica de Belén, sino toda la zona antigua de la ciudad.

“Pocas horas antes --dijo- pensábamos que la medida se refería sólo a la basílica y esto era motivo de preocupación. Ahora en cambio el punto de vista es diverso porque además del Santo Sepulcro y la basílica figuran la ciudad antigua de Belén, la vía de los peregrinos que es parte de la ciudad”.

“Como Iglesias –prosiguió el custodio- habíamos expresado algunas preocupaciones. En principio este nombramiento es una cosa muy linda, pero no queríamos que los lugares santos se volvieran espacios culturales o que las autoridades civiles entraran en la gestión de los lugares, que son principalmente religiosos”.

“El presidente Abu Mazén nos dió esta garantía también por escrito por lo tanto la cosa se ha ablandado un poco. Si bien como todo aquí se vuelve política, el nombramiento se transformó en un conflicto diplomático. Nosotros siempre hemos dicho que estos lugares tienen que ser excluidos de estas dinámicas”.

El padre Pizzaballa, a pesar de los temores existentes, se mostró confiado porque “las autoridades palestinas han dado grandes garantías”. Sobre la propuesta de la Santa Sede de crear un estatus de soberanía para Jerusalén, lo consideró no factible: “Las autoridades locales lo consideran irrealizable porque la relación con la tierra, incluso física en estos lugares es considerada parte de su identidad y por lo tanto no aceptarán nunca lo que ellos consideran una especie de expropiación”.

Sobre el riesgo de politización, indicado por padre Pizzaballa, diversos medios de comunicación consideraron que el estatus concedido por el ente de las Naciones Unidas es un importante triunfo de la Autoridad Nacional Palestina, pues es el primer monumento propiamente palestino inscrito como patrimonio mundial de la humanidad.

Medida fuertemente criticada por el gobierno de Israel que, más allá de su valencia política, vio incorrecto 'su carácter de urgencia' y porque, indicaron los medios, se señalaba que el deterioro de la basílica se debía a la negligencia de las 'tropas de ocupación' de Israel.