Las ayudas de la Iglesia en Haití llegan a la devastada Léogâne

Comida, tiendas de campaña, mantas, depuradoras de agua para las familias

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 26 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Dentro de las operaciones de ayuda humanitaria a gran escala que está llevando a cabo la red Caritas en Haití en los últimos días, ha sido posible transportar varios camiones de ayuda humanitaria urgente a Léogâne, una localidad situada a 30 kilómetros, de Puerto Príncipe, que quedó prácticamente arrasada por el terremoto.

Acompañado por fuerzas del contingente de paz de la ONU, el convoy transportó miles de lotes familiares de comida, tiendas de campaña, lonas, mantas, pastillas depuradoras para el agua y contenedores de agua para unas 5.000 personas, que se repartieron a los damnificados de manera personalizada.

Asimismo, el personal de Cáritas levantó en la zona una clínica de campaña para prestar servicio médico de emergencia a los afectados. El dispensario ha quedado instalado detrás de la destruida iglesia de Léogâne y ya está atendiendo a unos 80 pacientes al día. Aunque el hospital de Léogâne no se vino abajo a causa del seísmo, la gente no se atreve a entrar en el edificio por temor a un posible derrumbe. Se está a la espera de proceder a una evaluación de daños del inmueble que disipe cualquier temor sobre la seguridad de su estructura.

"Hay que tener en cuenta que ya antes del terremoto el sistema de cobertura sanitaria en Léogâne era muy precario" afirma el doctor Joost Butenop, asesor médico de Caritas en Puerto Príncipe. "Ahora, con nuestros equipos médicos diseñados expresamente para casos de catástrofe, estamos en condiciones de curar a los heridos, recetar medicinas y tratar enfermedades infecciosas, frecuentes en estas situaciones".

Junto a  esta intervención puntual en Léogâne, la red Cáritas en Haití desarrolla también una activa labor de asistencia médica a las víctimas en Puerto Príncipe y toda su área metropolitana, donde presta atención sanitaria de emergencia en distintos puntos móviles repartidos por toda la capital, además de apoyar, con personal médico y suministros sanitarios, el trabajo del Hospital San Francisco de Sales.