Las Escuelas Familiares Agrarias, hacia sus 40 años de labor formativa

El libro «Roturar y sembrar», recién presentado, recoge sus orígenes

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MADRID, miércoles, 23 noviembre 2005 (ZENIT.org).- La capital española acogió el lunes la presentación del libro editado por Rialp «Roturar y sembrar. Así nacieron las Escuelas Familiares Agrarias (EFA)», un proyecto educativo a punto de cumplir 40 años que refleja la preocupación de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, por la vida espiritual y material de los protagonistas del medio rural.



Los autores del volumen --el sindicalista Felipe González de Canales y Jesús Carnicero, periodista--, junto a Antonio de Guindos en representación del Ayuntamiento de Madrid, fueron los encargados de su presentación, confirmó la Oficina de Información del Opus Dei (www.opusdei.org) a Zenit.

En sus páginas se desgrana el desarrollo histórico de estas escuelas en las que se han formado miles de agricultores jóvenes en España.

El proyecto formativo fue alentado por san Josemaría Escrivá para lograr que la gente del campo y sus hijos adquirieran una formación humana, técnica, profesional y espiritual que les permitiera ponerse al frente de las explotaciones agrarias o emprender otras iniciativas sin tener que dejar sus pueblos.

En 2006 las EFAs iniciarán su 40º año de labor. Actualmente sus 30 centros de formación ofrecen 35 titulaciones dirigidas a jóvenes del medio rural. Están presentes en 9 comunidades autónomas y 20 provincias en España.

El total de alumnos en enseñanza reglada es de 3.000, mientras que los antiguos alumnos superan los 40.000.

El 30% de los pueblos españoles ha tenido o tiene un alumno en una EFA. Se trata de la institución educativa que mayor diversidad de oferta formativa tiene en el medio rural.

De acuerdo con José Pellicer, secretario general de UNEFA (Unión de Escuelas Familiares Agrarias), «hay que destacar que del total de jóvenes formados en las EFAs más de un 80% han encontrado su trabajo, modo de vida y ocupación profesional en sus zonas de origen, contribuyendo así al desarrollo económico y demográfico de sus pueblos».

Felipe González de Canales, uno de los promotores de estos centros, refleja la realidad de las EFAs a través de su visión y su experiencia personal, «considerando la identidad cristiana de su ideario educativo, algo clave en su proyecto civil».

Las EFAs son desde 1967 un modelo de formación pionero en España de gran valor social, «que integra en un proceso único de formación los tres ámbitos naturales en los que se desenvuelve la vida de los jóvenes: familiar, profesional y escolar», reconoció el periodista Jesús Carnicero en su intervención.

Los centros EFA asociados han trabajado desde hace más de 25 años junto con los existentes en Francia e Italia de similar estructura en difundir este modelo por otros países del mundo.

UNEFA ha contribuido a desarrollar redes similares en países como Filipinas (6), Argentina (9), Uruguay (3), Perú (14), Colombia (3), Guatemala (6), Santo Domingo (6), Camerún (5), Chile (6) y México (1).

Esta institución educativa –añadió Pellicer-- ha ejecutado mas de 100 proyectos de cooperación con la Agencia de Cooperación Española, con la Unión Europea, con Ayuntamientos y Comunidades Autónomas «y ha formado a los formadores de esas redes educativas con estancias en sus centros y misiones de formación en esos países».