Las vestimentas del papa, el zapatero peruano y los artesanos de Jalisco

Listas las sotanas del futuro papa, expuestas en un escaparate en el centro de Roma

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1809 hits

En el centro histórico de Roma, a pocos pasos del Panteón romano, se encuentra una nueva atracción para los turistas y quienes por allí pasan. Es el escaparate de una tienda, la Sastrería Eclesiástica Gammarelli, donde está expuesta la sotana blanca que usará el futuro papa en su primera salida pública. En realidad hay tres en la vitrina, en tallas grande, media y pequeña para aproximarse lo más posible a las medidas del futuro pontífice.

Lorenzo Bulgarelli, de la sastrería de familia le dijo a ZENIT: “Será la única vestimenta que llevará el futuro papa que no sea hecha a medida”.

Está realizada en lana blanca, y la faja siempre blanca, que claramente aún no tiene bordado el escudo pontificio.

El hábito además lleva la mozzetta, o sea la esclavina o capa que cubre los hombros, de terciopelo rojo, con un borde de piel blanca, teóricamente de armiño, si bien el representante de la sastrería no confirma ni siquiera que sea verdadera piel, indicando que es un "secreto de confección".

Están además en vitrina los zapatos rojos, un solo par, aunque nos explican que los tienen de diversas medidas. Fueron confeccionados por el artesano Adriano Stefanelli, de la ciudad italiana de Novara. Y el solideo, también en tres tamaños.

El color rojo simboliza la disponibilidad de derramar la sangre por Cristo y los zapatos del mismo color la sangre que los mártires derramaron en el suelo de Roma. El hábito papal es color blanco, porque como recordó el diario vaticano L'Osservatore Romano, según una leyenda muy difundida en el mismo 1700, en el momento del martirio de san Fabiano, papa del 236 al 250, habría aparecido una paloma blanca.

En la historia de los zapatos de los papas entra también un peruano, Antonio Arellano. Benedicto XVI usó al menos un par de zapatos hechos por el latinoamericano inmigrante en Roma, que tiene una pequeña reparadora de zapatos a dos pasos del Vaticano, en Borgo Pío.

Arellano indicó que el cardenal Ratzinger le llevaba sus zapatos a reparar como común mortal. Y que satisfecho de su trabajo el purpurado le encargó un primer par a medida. Posteriormente cuando ya era papa, Arellano habiendo conservado la medida, le confeccionó los mocasines rojos, los mismos que Benedicto XVI usó en la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II; hace casi dos años atrás.

Para no hablar de los artesanos de Jalisco que el año pasado le regalaron a Benedicto XVI un par durante su visita apostólica a México, los cuales indicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi “los aprecia mucho porque son muy cómodos”. Además siendo de color marrón tienen un futuro garantizado, pues el papa emérito ya no podrá usar los rojos del "uniforme de pontífice".

Las sotanas en tres tallas serán entregadas antes del cónclave y después “deberán arreglárselas en el Vaticano, porque apenas elegido el futuro papa, nosotros no podemos entrar y serán los sastres que allí se encuentren quienes hagan los últimos retoques”.

El representante de la Gammarelli indica que ellos fueron elegidos “por la buena calidad de las sotanas”. Y precisa que son tan buenas “que más de una vez un eclesiástico nos trajo para reparar una vestimenta comprada veinticinco años antes y a la que tuvimos solamente que cambiar algunos botones o pequeños arreglos, porque la confección y tela estaban en buen estado”.

“Lo más difícil es confeccionar la parte del cuello --indica Bulgarelli- porque tiene que adherir bien y ser cómodo. Los botones son hechos a mano y los ojales bordados”.

Sobre el precio no nos dice nada, aunque vemos que para los productos normales, sotanas, clergyman, etc. los precios están relativamente en la norma.

El actual titular, Lorenzo Gammarelli, es la sexta generación de la familia propietaria de la histórica sastrería eclesiástica “Annibale Gammarelli”, fundada en 1789. “Hay una séptima generación, que son aún niños, o sea no sabemos qué elegirán en su futuro”, indicó nuestro entrevistado, explicando la continuidad de la sastrería de familia.

Delante del negocio se acercan los pasantes y turistas, atraídos por la presencia de las telecámaras de televisiones de los países más diversos.