Libia: monseñor Martinelli deplora la violencia contra los subsaharianos

El vicario apostólico de Trípoli se confía a Fides

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ROMA, miércoles 7 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).– “La violencia contra los africanos me entristece enormemente. Libia los necesita a ellos y su trabajo”, afirma el vicario apostólico de Trípoli, monseñor Giovanni Innocenzo Martinelli en una intervención en la agencia vaticana Fides.

Respecto a las informaciones que sitúan al coronel Gadafi en Níger, monseñor Martinelli, que se encuentra en Italia para recibir tratamiento médico pero espera volver lo antes posible a la capital libia, dijo: “Creo que al final, Gadafi ha dejado de desplazarse continuamente, después de haber resistido para mostrar que todavía era fuerte”.

Un convoy militar libio entró en Níger escoltado por militares de Niamey. Según fuentes locales y francesas, no se descarta que el mismo Gadafi pueda unirse a los militares en huida para dirigirse después a Burkina Faso, cuyo Gobierno ha ofrecido asilo político al líder libio derrocado, destaca Fides.

“Lo que va a suceder es difícil de prever. Podría ser que llegara a un acuerdo con las autoridades de transición libias. Ahora me parece percibir signos de verdaderos esfuerzos de pacificación”, prosiguió monseñor Martinelli.

Mientras tanto, la prensa internacional señala, como también lo ha hecho Human Rights Watch, distintos episodios de violencia contra inmigrantes subsaharianos en Libia.

“Se trata de un problema que me entristece enormemente porque estos pobres inmigrantes subsaharianos por un lado o por otro son siempre víctimas de violencia”, comentó monseñor Martinelli.

“No sé bien quién es el responsable de la violencia contra los subsaharianos, si las nuevas autoridades o grupos autónomos de “limpieza”. Los subsaharianos ofrecen un servicio importante al país porque hacen de todo”.

“Es cierto que ellos también han sido explotados como mercenarios pero la mayor parte de ellos ocupa empleos civiles que son indispensables para la misma nueva Libia”, destacó el vicario apostólico de Trípoli.

“Lo que es seguro es que estos episodios muestran que no hay una seguridad total en el país –dijo-. Las autoridades de transición han reafirmado ahora que su principal prioridad es la seguridad”.

“Ya veremos cómo se desarrolla este camino de reconciliación –concluyó-. Esperamos que todo sea para mejor”.