Libros: 'La medicina de Santa Hildegarda'

Ve al hombre en su conjunto: lo físico, lo socio-emocional y lo espiritual

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 785 hits

Acaba de publicarse en español un libro que ejerce desde hace años una enorme influencia en Centroeuropa: el Manual de Medicina de Santa Hildegarda (LibrosLibres), de los doctores Wighard Strehlow y Gottfried Hertzka. La clínica alpina que fundó este último tras la Segunda Guerra Mundial, situada junto al Lago Constanza, es un foco de irradiación de la denominada medicina hildegardiana, basada en las obras de la célebre mística medieval.

Juan Antonio Timor ha sido el traductor y editor de la obra y dirige una tienda on line, CasaSantaHildegarda.es, que distribuye productos y remedios difíciles de encontrar en el mercado. Esta monja medioeval nació el año 1098 y falleció el 17 de septiembre del año 1179 a los 81 años con fama de santa, ya en vida. Tuvo una serie de visiones en las cuales la “Luz Viva” y la “Voz” le revelaba sobre teología, ciencias naturales, medicina …e incluso un obra sobre psicoterapia, indica el autor del libro.

Añade que “ella nos aporta un punto de vista revolucionario” o sea que “para la santa la curación es del alma, del cuerpo y de la relación con el Creador, que nos mantiene vivos por amor. Es una medicina que ve al hombre en su conjunto. Lo físico, lo socio-emocional y lo espiritual”.

“A nivel mental-emocional, ella describe la acción de 35 pares de vicios-virtudes generadores de salud o enfermedad y da una serie de consejos para modificar la inclinaciones negativas que nos enferman y cambiarlas por las fuerzas positivas que nos curan”.

Incluso con “alimentos que ella llama alimentos-remedio. El que ocupa el primer lugar es la espelta” o sea ”un cereal muy primitivo del grupo de los llamados trigos vestidos”.

“El segundo alimento-medicina -indica el autor- es el hinojo” además de “las castañas y los membrillos” además de “frutas y verduras. Aunque no todas ni tomadas de cualquier manera”. Además de evitar ciertos alimentos que ella llama “los cuatro venenos de la cocina”.

Además la santa recomienda remedios preventivos para el catarro, pero también para el corazón. Además de curas para el mal aliento y para quienes tienen pesadillas.