Línea aérea británica pierde juicio ante trabajadora cristiana que usaba un crucifijo

British Airways condenada en la Unión Europea por discriminación religiosa

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1650 hits

La historia que comenzó mal en 2006, terminó bien. Al menos para la señora Nadia Eweida, una trabajadora de la línea aérea británica British Airways, a quien le prohibieron llevar una cruz al cuello durante el horario de trabajo.

Y acabó bien para ella, porque el Tribunal Europeo de Derechos Humanos --al que acudió cuando se sintió maltratada--, acaba de sentenciar a la compañía por prácticas de discriminación religiosa.La condena de los jueces –que no vino de arriba sino de la Unión Europea--, determinó que se había producido una violación del artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Ante esta decisión --que crea jurisprudencia--, Nadia Eweida, una cristiana copta residente en Twickenham, al suroeste de Londres, podrá lucir en el trabajo su joya más preciada: el crucifijo. Eweida, de 60 años, le dijo a la agencia BBC que estaba "saltando de alegría" tras el fallo, y añadió que no había sido una situación fácil.

Por su parte, British Airways declaró que su política de uniformes cambió en 2007 para permitir que Eweida y otros trabajadores "porten símbolos religiosos y que tanto ella como otros empleados habían trabajado bajo estas condiciones en los últimos seis años".

Otros pedidos negados

Según informa la misma agencia británica, a tres cristianos que presentaron demandas contra el gobierno por presunta discriminación, el tribunal les notificó que no la hubo.

Un caso fue el de la enfermera Shirley Chaplin, de 57 años. El tribunal dijo que el hospital donde trabaja tenía razón al pedirle que se quitara la cruz por razones de salud y seguridad.

Otras dos personas también perdieron su batalla legal. Se trata de Gary McFarlane, consejero matrimonial que fue despedido por oponerse a ofrecer terapia sexual a parejas homosexuales. Y está el caso de Lillian Ladele, del consejo municipal de Islington, quien se negó a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo, con la consecuente amonestación.

En estos tres casos, los funcionarios que refutaron las demandas y determinaron en contra de los cristianos, alegaron que los derechos de los empleados solo están protegidos en privado. (javv)

Con información de BBC Mundo

Ver también: http://www.zenit.org/article-39015?l=spanish; http://www.zenit.org/article-40321?l=spanish; http://www.zenit.org/article-23093?l=spanish; http://www.zenit.org/article-21445?l=spanish;