Llamada de atención sobre las mujeres en la Iglesia

Los padres sinodales siguen presentando las urgencias que traen desde sus Iglesias locales

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Por H. Sergio Mora

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 10 octubre 2012 (ZENIT.org).- El XIII sínodo de los obispos que se está realizando en Roma, centrado en el tema de la nueva evangelización para la transmisión de la fe, prosiguió ayer martes por la tarde con la cuarta congregación general, con la intervención de varios obispos y arzobispos. Hoy miércoles, día de audiencia general, en cambio se reunieron los grupos lingüísticos en círculos menores. Un tema no había salido hasta ahora en las intervenciones de los padres sinodales subrayado con fuerza: las mujeres en la Iglesia. Lo ha presentado el arzobispo André Leonard, presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica.

"La liturgia como el lugar privilegiado donde Dios nos habla" fue el tema tratado ayer por el cardenal Marc Ouellet, y retomado hoy en los círculos por el cardenal Antonio Cañizares que reivindicó más espacio sobre la liturgia, contrariamente quedaría al oscuro un elemento principal para la evangelización y la transmisión de la fe, que es el teocentrismo, la primacía de Dios, lo que está pidiendo Benedicto XVI, así como la importancia del sentido del misterio.

Las mujeres en la Iglesia

El rol de la mujer en la Iglesia fue otro de los temas abordados, indicó hoy el portavoz del sínodo para el idioma español, el sacerdote José María Gil Tamayo. El arzobispo André Léonard, presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica, indicó en su intervención la necesidad de revalorizar el papel de las mujeres de facto, partiendo del hecho de que ellas son numéricamente dos tercios de la Iglesia, y si bien no puedan ejercer el ministerio sacerdotal, tienen igual dignidad que ellos. "Damos gracias por la cualidad y la especificidad de la gran aportación de las mujeres a la evangelización", pues "sin las mujeres felices, reconocidas en su ser propio y orgullosas de pertenecer a la Iglesia, no habrá nueva evangelización", añadió el purpurado.

El papel de las mujeres fue retomado en las intervenciones de los círculos, que recordaron que son un porcentaje muy alto de los catequistas, además del rol que tienen las religiosas en todo el mundo, con gran parte de la responsabilidad evangelizadora. Se indicó que por ello merecerían mayor protagonismo en los cargos importantes de la Iglesia. Además fue indicada la dimensión profundamente femenina de la Iglesia en cuanto Esposa de Cristo y madre de quienes a ella pertenecen.

Un lenguaje para la franja entre 20 y 40 años

El tema de Aparecida es retomado con frecuencia por los latinoamericanos y sirve para guiar las reflexiones, en particular la misión permanente y la misión continental, indicó el portavoz, José María Gil.

El sínodo debe dar respuestas a las preguntas que la gente se hace y evitar respuestas a preguntas que nadie se hace, indicó el ministro general de los franciscanos, José Rodríguez Carballo. La formación pastoral de los evangelizadores, fue reivindicada por el sacerdote franciscano. Una formación seria, intelectual, especialmente preparada para hablar con el mundo de los no creyentes. Consideró que en las universidades y centros de estudios hay muchas especialidades "pero no se si estamos armándonos correctamente", dijo.

Un lenguaje comprensible para los jóvenes de hoy pidió el arzobispo de París, recordando el contexto secularizado. También que se presente una antropología más cristiana y potenciar el debate fe y razón profundizando los motivos que necesita el hombre de hoy, si bien la iglesia necesita principalmente de testigos, como indicó Pablo VI.

Una nueva cultura, la digital, no debe ser subestimada, indicaron, pues el público que frecuenta las iglesias va desde jóvenes aficionado a la pantalla hasta señoras ancianas. Sin olvidar a la franja de personas entre 20 y 40 años ¿cómo habla la Iglesia a este tipo de personas?

Nuevos movimientos, sectas, pobreza evangélica

Sobre los nuevos movimientos eclesiales fue propuesto que trabajen en coordinación con las parroquias para no realizar labores paralelas, y que se ponga en el debido resalto al trabajo de los religiosos e infinidad de religiosas empeñados en la evangelización.

Evitar una visión negativa de la pobreza que proponga una solución consumista, solicitó el obispo Gervas Rosario, de Bangladesh. En particular teniendo presente que la pobreza evangélica es algo que la Iglesia está llamada a vivir y a predicar, especialmente en Asia.

No poner tonos demasiado sombríos y desconfiar de los profetas de calamidades fue la invitación de uno de los círculos, que invitó a la esperanza. Y no dejarse contagiar por una sociedad pesimista. Se ha insistido que uno de los rasgos del evangelizador es la alegría y la mirada positiva.

Las sectas y el hecho que haya una emigración hacia ellas se debe a que dan acompañamiento y acogida. Se recordó que esto significa que no estamos dando una respuesta satisfactoria a la gente bautizada y que se vive una fe epidérmica.

"Este jueves día de la apertura del Año de la Fe --recordó el portavoz- se realiza una ceremonia cargada de significados y gestos, en la que tiene gran importancia la intervención del primado de la Iglesia anglicana, puesto que se va produciendo un ecumenismo del que no nos estamos dando cuenta".