Llamada de los obispos de Venezuela al diálogo y respeto a la libertad de expresión

Muestran su “viva preocupación” por el cierre del canal RCTVI

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CARACAS, martes, 26 enero 2010 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) hizo públicas en rueda de prensa este lunes las conclusiones de su III Asamblea extraordinaria haciendo una llamada al diálogo y al respeto a la libertad de expresión. También mostró su “viva preocupación” por el cierre del canal privado RCTVI, al considerar que este hecho “atenta contra el espíritu democrático” del país.

Monseñor Jesús Zarate, secretario general de la CEV, manifestó la preocupación de la Conferencia por los problemas políticos, sociales y económicos que vive Venezuela. Consideró que existe una “causa moral” para estos problemas y como representantes de la Iglesia encuentran preocupante la situación.

Hizo hincapié en la división y el “antagonismo” presente en la sociedad venezolana. “Existen actuaciones del gobierno que atentan contra el espíritu democrático, como por ejemplo la aprobación de leyes que le dan una nueva forma al Estado sin que estén contenidas en la Constitución, el tema de la transparencia en la gestión pública, la crisis bancaria, los servicios públicos, el hecho de que muchas personas se sientan con miedo a expresar sus ideas por el amedrentamiento al que son sometidos”, dijo.

El presidente de la CEV, monseñor Ubaldo Santana, explicó que la carta fue dividida en tres partes: un análisis de la situación venezolana, “algunos criterios necesarios para poder aportar un discernimiento moral de la situación”, según explicó, y propuestas concretas para resolver la situación.

“Los criterios para las propuestas son el binomio de la búsqueda de la verdad y resaltar la caridad, siguiendo el ejemplo del Papa”, explicó. “Pensamos que para que Venezuela logre la paz, debemos combinar el respeto a la verdad con un respeto al amor a la caridad”.

“El destino del país es una responsabilidad de todos, todos debemos colaborar en la construcción de una sociedad, y no se deben excluir a las minorías –añadió--. No se puede pretender que los criterios sobre los cuales nos vamos a basar sean decididos por un grupo específico, hay que buscar consensos, y no hacerlo genera un clima de confrontación. Seguimos considerando los obispos fundamental de seguir el diálogo fecundo. Buscar un diálogo constructivo está de acuerdo con la fe en Cristo”.

El documento no alude a la reciente salida de las compañías de cable de RCTV Internacional, pero los obispos rechazaron la medida.

“El nuevo cierre de RCTV no favorece el clima de libertad de información y opinión de la democracia. Es un medio de comunicación que Venezuela necesita. Hay formas que garantizan que ese medio se mantenga en el aire y respete al mismo tiempo las leyes internas”, declaró monseñor Santana.

RCTVI es la continuadora de Radio Caracas Televisión (RCTV), que se vio obligada a apagar su señal en abierto en 2007 al no serle renovada la concesión de frecuencia estatal por el Gobierno de Hugo Chávez, lo que generó entonces movimientos de protesta y críticas en Venezuela y más allá de sus fronteras.

Para los obispos, la exclusión temporal en antena de Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI) forma parte de la “política de amedrentamiento que se ha extendido en Venezuela”.

“Hay formas que garantizan que este medio reste en el aire, a la vez que cumpla las leyes”, apuntó monseñor Santana.

La señal de Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI), crítica con el Gobierno, y la de otros cinco canales fue suspendida temporalmente el pasado sábado de la programación por las operadoras de cable por no cumplir, según dijeron éstas en un comunicado, con la legislación venezolana en materia audiovisual.

RCTVI es una de las 24 emisoras por cable que el Gobierno de Chávez clasificó el pasado jueves como nacionales, lo que les obliga a ajustar su programación a las normas legales que rigen para las televisiones en señal abierta como las transmisiones de las cadenas y mensajes presidenciales.

La legislación venezolana establece que un canal será considerado “internacional” si el 30% de su programación es de origen extranjero, y “nacional” si el porcentaje de programas emitidos producidos en Venezuela supera el 70%.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Roberto Lückert, criticó el “megalatifundio mediático” que, en su opinión, “impone el Gobierno para establecer una sociedad donde todos tenemos que pensar igual, comer igual”.

“Cuantos más medios cierren, más se reduce la democracia”, sentenció Lückert, para quien RCTVI era la “única ventana que tenia la oposición”, que “como todo país, Venezuela también necesita”.

En este sentido, los obispos consideran que la salida temporal de Radio Caracas del aire impide la creación del “clima abierto necesario” en vistas a la celebración de las próximas elecciones de la Asamblea Nacional el próximo 26 de septiembre.

Monseñor Lückert, añadió que los obispos consideran esencial “promover los principios de convivencia cristianos. Ser cristianos supone suma no resta. Insistimos en la necesidad del diálogo como único camino para solucionar el desencuentro”.

Invitó a todos los partidos políticos a superar las tensiones internas y crear un diálogo constructivo que apunte a las soluciones de los grandes problemas nacionales, a la vez que llamó a fomentar el amor y el respeto por la vida.

“Animamos a todos los venezolanos a adelantar acciones constructivas para construir una sociedad mas justa, todos tenemos que sumar fuerzas para sacar a Venezuela de esta gran tragedia en la que se encuentra”.

“Alentamos a mantener el espíritu cívico de amor a la patria, que se mantiene en la denuncia de las injusticias, en la expresión de las preferencias políticas sin temor a represalias –añadió--. Tenemos que entender que todos tenemos que sumar fuerzas de sacar el país, y para ello es necesario el respeto reverente a las convicciones ajenas”.

Monseñor Lückert deploró en nombre de la Conferencia los atropellos de los derechos humanos, en los casos particulares de la jueza María Lourdes Afiuni y el productor agropecuario Franklin Brito, y exhortó a las organizaciones a respetar los tratados internacionales en esa materia. Asimismo, consideró urgente una política de respeto al medio ambiente, a la vez que pedían apoyo a las medidas de ahorro energético que Gobierno emprendía. Sin embargo, criticaron la falta de planificación para superar la crisis.

Finalmente, monseñor Lückert hizo una llamada a que se vote masivamente en las venideras elecciones. “Yo personalmente concibo que la nueva ley nacional electoral es una ley perversa, donde las minorías no tienen nada que buscar –explicó--. La única forma de tener cierta presencia en la Asamblea Nacional es la unidad”.

Explicó que “es esencial promover los principios y valores cristianos”. “Insistimos en la necesidad del diálogo como único camino para solucionar los problemas. La búsqueda de la paz y el desarrollo integral del hombre debe ser el criterio para fortalecer el diálogo. Es necesario enfrentar el problema de la corrupción con mayor atención. Alentamos a mantener el espíritu cívico del amor a la patria, el cumplimiento de los derechos y deberes, la expresión de las propias convicciones políticas sin temor a posibles represalias”, manifestó.